“Billy el Niño” participó en el rescate de los secuestrados Oriol y Villaescusa en 1977

Acusado de “torturador”, fue condecorado por aquella acción antiterrorista en plena Transición

Fotografía de archivo de Fernández Pacheco, "Billy el Niño"EFE/EFE

Ha fallecido por coronavirus en una clínica madrileña el agente del Cuerpo Nacional de Policía José Antonio González Pacheco, al que se le conoció, desde que perteneció a la Brigada Político Social (BPS) durante el régimen anterior, como “Billy el Niño”.

Esta unidad estaba encargada de investigar a los grupos que, en el ámbito laboral y , sobre todo, universitario, se oponían a Franco. Se le ha acusado de haber torturado a detenidos a los que se llevaba a la entonces Dirección General de Seguridad, en la Puerta del Sol, hoy sede de la Comunidad de Madrid.

Esta es la faceta por la que ha conocido el agente fallecido y por la que ha sido perseguido en los últimos años, hasta el punto de solicitar al Ministerio del Interior que se le retiraran las condecoraciones que se le habían concedido. Se aportaban numerosos testimonios contra él.

Sin embargo, nadie ha recordado su importante intervención en las investigaciones que concluyeron con el rescate de los presidentes del Consejo de Estado y del Consejo Supremo de Justicia Militar, Antonio María de Oriol y general Villaescusa, que habían sido secuestrados en 1977 por los Grupos de Resistencia Antifascista Primero de Octubre (GRAPO).

Al mando del ya fallecido comisario Conesa, los agentes realizaron una brillante operación, que les valió participar en la rueda de prensa, sin imágenes, que ofreció el entonces ministro de la Gobernación (Interior), Rodolfo Martín Villa, en la que explicaron los pormenores del rescate, por el que fueron condecorados.

Tras su salida de la Policía, se dedicó a la seguridad privada y, en apariencia, gozaba de buena salud ya que solía participar en maratones. Sin embargo, hace una semana y media, ingresó en la clínica San Francisco de Asís y esta mañana se ha producido su fallecimiento.

Con su muerte no se ha podido determinar si los supuestos delitos de tortura que habría cometido estaban afectados por la Ley de Amnistía, de la que se beneficiaron numerosos opositores al régimen de Franco, así como la totalidad de los terroristas que estaban en la cárcel en aquellos momentos.