Vox desafía el confinamiento y convoca una manifestación

Abascal anuncia que pedirá permiso a las delegaciones de Gobierno y amaga con una moción de censura

Manifestación del Primero de Mayo
Una de las manifestaciones con vehículos del pasado fin de semana FOTO: Javier Cebollada EFE

El líder de Vox, Santiago Abascal reveló ayer en la tribuna de oradores del Congreso que su formación pedirá esta misma semana autorización en las delegaciones del Gobierno para que los ciudadanos puedan manifestarse contra el Ejecutivo en las calles, montados en sus vehículos y «con todas las medidas de seguridad». Indicó que se manifestarán «en coches, individualmente o en familias que convivan; por el centro de las principales ciudades, portando la bandera nacional y pidiendo su dimisión». ¿Van a prohibirlo?», preguntó al ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska. Al mismo tiempo le interpeló sobre el motivo por el cual, ordenó que el pasado sábado se detuviera a los vehículos que circulaban con banderas de España, «suspendiendo los derechos constitucionales de los españoles» cuando no había ningún riesgo. «¿Ha decidido derogar la Constitución?» ya que consideran que con la orden de Marlaska se vulneró el derecho de manifestación.

El líder de Vox reprochó al presidente del Gobierno el que haya permitido un estado de alarma convirtiéndole en un «estado totalitario» contra los derechos fundamentales y, garantizó que seguirán manifestándose en las redes sociales «a pesar de las amenazas de monitorización y de la censura púbico-privada».

Vox también puso ayer sobre la mesa la posibilidad de presentar una moción de censura contra el Gobierno de Sánchez con el fin de desenmascarar a los diputados que apoyan la continuidad «de este Gobierno ruinoso» y volvió a exigir la dimisión del Ejecutivo, un gobierno de emergencia y que pague las nóminas de los autónomos. «España tiene importantes tareas que acometer y ustedes tienen que preparar su defensa en los tribunales».

Centró buena parte de su discurso en advertir y censurar las «ansias comunistas» del vicepresidente Iglesias. Sin embargo, dejó desconcertado al Gobierno en los primeros tiempos de su intervención cuando Abascal volvió sobre las palabras del último pleno del pasado miércoles y les reprochó que no censuraran las palabras de Iglesias en las que amenazó a Vox apelando a la Guerra Civil. Además, hizo un alegato en defensa de los homosexuales.

Abascal aseguró que su partido «jamás» contribuirá «a afianzar en el poder a quienes desprecian la vida y la libertad”, aunque por ello tuvieran que desaparecer como partido y les preguntó hasta cuándo pretenden mantener el estado de alarma.