Interior acerca a una prisión próxima a su domicilio al etarra que secuestró al abogado Delclaux y al empresario José María Aldaia

La AVT denuncia en la Audiencia Nacional los actos de homenaje a Patxi Ruiz, condenado por delitos de sangre y a quien ETA “expulsó”

La Dirección General de Instituciones Penitenciarias, dependiente del Ministerio del Interior, ha acordado un nuevo acercamiento de otros tres presos vinculados con la banda terrorista ETA, que se llevarán a cuando las condiciones sanitarias lo permitan Uno de los beneficiados es Francisco José Ramada Estévez, que cumple 26 años y 3 meses de condena por atentados, los secuestros del abogado Cosme Delclaux y del empresario José María Aldaia, que se prologó más de dos meses, así como por colaboración con banda armada, que será trasladado del Centro Penitenciario Murcia I a la prisión de Pamplona. Cabe destacar que a principios de marzo de 2020 la Audiencia revocó la decisión del Juez central de vigilancia penitenciaria de progresión a segundo grado. Los otros dos presos que serán trasladados son Íñigo Gutiérrez Carillo, condenado a 14 años de prisión por colaboración con banda armada, y María Lizárraga Merino, quien suma penas de 20 años y tres meses por los delitos de asociación ilícita, falsificación de documentos, tenencia de explosivos y tenencia ilícita de armas. Los tres han aceptado la “legalidad penitenciaria”. Ínigo Gutiérrez Carrillo y María Lizarraga Merino serán trasladados desde prisiones de Valencia a la de Aranjuez, en Madrid.

En el juicio por el secuestro de Delclaux, Ramada Estévez admitió que fue "Kantauri" quien le propuso realizar toda la infraestructura necesaria para la realización de los secuestros entre ellos el de Cosme Delclaux y que "'Santi' y 'Tere' (Dolores López Resina) le ayudaron a realizar toda la infraestructura del zulo participando en el secuestro". El habitáculo en el que fue recluido el abogado tenía 90 centímetros de ancho, tres metros de largo y 1,94 de alto y no disponía de ventilación ni de comunicación con el exterior.

Estos acercamientos se suman a los de Arri Pascual y Josune Oñazo, acordados la semana. Sin embargo, la Asociación de Víctimas del Terrorismo, pese a que en la anterior ocasión uno de los beneficiados –Arri Pascual- tenía delitos de sangre,, ahora se “traspasa una línea roja más: Interior ha cedido a una reivindicación histórica de ETA y ha realizado su primer acercamiento de un etarra a una prisión cercana a su domicilio”, el referido a Ramada Estévez.

Por estos motivos, la AVT exige que antes de proceder a esos acercamientos cumplan los etarra con “el requisito de colaboración con la Justicia y la autocrítica, no sólo como demostración sincera de arrepentimiento, sino también para poder valorar un verdadero pronóstico favorable de reinserción de los presos.

Por otro lado, la AVT ha denunciado esta misma mañana en la Fiscalía de la Audiencia Nacional las convocatorias en redes sociales de diferentes actos en homenaje y solidaridad con el preso de ETA, Patxi Ruiz. En concreto, lo convocados el 15 de mayo en Pamplona y Amurrio, y los registrados el 16 de mayo en Bilbao, San Sebastián, Irún, Baiona, Lekeitio, Ondarroa, y Amurrio. Estas concentraciones, sostiene el colectivo de víctimas, “no sólo han provocado la convocatoria de movilizaciones sociales, también han sido la causa de múltiples actos de violencia callejera, quema de cajeros y mobiliario urbano y pintadas”. La denuncia sostiene que se ha podido incurrir en delitos de enaltecimiento del terrorismo y/o humillación a las víctimas del terrorismo .

Patxi Ruiz es un preso con delitos de sangre que se encuentra cumpliendo una condena de 30 años de cárcel, y forma parte del sector de la organización terrorista ETA contrario a su disolución, por lo que fue expulsado en 2017 del colectivo de presos de ETA ‘oficial’