La gestión contra la Covid-19 impulsa otra mayoría de Feijóo

El PP se mantiene en Galicia con 39/40 escaños y el 46,2% de los votos El PSOE de Gonzalo Caballero y el BNG recuperan hasta cinco representantes y la alianza de Podemos e IU se desploma

Las elecciones en Galicia estaban fijadas el pasado 5 de abril, pero la irrupción de la pandemia por la Covid-19 alteró todo el devenir político en la comunidad presidida por Alberto Núñez Feijóo, uno de los responsables autonómicos –junto a la madrileña Isabel Díaz-Ayuso– más beligerantes contra el Gobierno central por la gestión de la crisis.

El gallego fue el primero en pedir test masivos, y también fue el primero en solicitar un calendario «orientativo» de desescalada a Pedro Sánchez, gestos, entre otros, que le granjearon adhesiones dentro y fuera de su territorio. Como ejemplo, en la encuesta del CIS de abril fue precisamente Alberto Núñez Feijóo el líder político regional –junto a Miguel Ángel Revilla– elegido como preferente para hacer frente a la pandemia.

Sin embargo, el presidente de la Xunta se muestra prudente y ayer mismo desvinculó su gestión de la crisis sanitaria de la proximidad de las elecciones autonómicas: «Decir que una pandemia favorece a un gobierno es muy cuestionable», señaló.

El líder gallego defendió que todo lo que ha hecho como presidente autonómico «fue gestionar, en el ámbito del mando único (que corresponde al Gobierno central), los servicios sanitarios con la mayor diligencia posible», informa Ep.

En este escenario, y ante la cita con las urnas del próximo 12 de julio, el Partido Popular sería de nuevo la fuerza más votada en Galicia con el 46,2% de los votos, según una encuesta de NC Report para LA RAZÓN. Se trata de un resultado de solo 1,4 puntos por debajo de la cifra obtenida por Feijóo en las elecciones de septiembre de 2016 (47,6%). El PP se dejaría en el camino más de 60.000 votos, pero seguiría conservando la mayoría absoluta, fijada en 38 asientos. Ahora sumaría entre 39 y 40.

El Partido Socialista ocuparía, según el sondeo, la segunda posición en la cámara autonómica, a gran distancia del resto de formaciones de izquierda. La candidatura de Gonzalo Caballero se haría con el 22,8% de los votos y entre 18 y 19 escaños en el Parlamento gallego. Según estos datos, los socialistas consolidarían una recuperación de 4,9 puntos y una mejora de entre cuatro y cinco representantes.

NC Report atribuye al Bloque Nacionalista Galego (BNG) la tercera posición en la contienda con el 15,9% de los votos, lo que supone 11 escaños, cinco más que hace cuatro años.

Muy diferente es el caso de la izquierda rupturista que en 2016 obtuvo el 19,1% de los votos y 14 escaños bajo la marca de En Marea. Con el paraguas ahora de Galicia en Común (Podemos, Anova, EU y las mareas municipalistas) caerían 11,5 puntos en intención de voto y nada menos que ocho diputados.

Los datos indican además que Galicia seguirá siendo terreno vedado para formaciones como Vox y Ciudadanos, con porcentajes de apoyo todavía muy alejados de la cuota mínima exigida para obtener representación.

En cuanto a la abstención, sube un 3,5%, hasta el 49,8%, y la participación llega hasta el 50,2%, un 3,5% menos con respecto a 2016.

Respecto al trasvase de votantes, el electorado del PP es el más fiel, puesto que el 84,8% volvería a elegir sus siglas; seguido en adhesión inquebrantable por los partidarios del BNG, que se decantarían otra vez por su partido en un 83,2%; el PSOE (75%); Galicia en Común (32,8%) y, por último, Ciudadanos (26,5%).

Según los datos de la encuesta, la diferencia entre los bloques de izquierda y derecha es favorable a este último: las opciones de Partido Popular, Vox y Ciudadanos llegan a las puertas de los comicios de este verano con un 50,9% de los votos y entre 37/39 escaños de los 75 que forman la cámara gallega de representantes.

Por contra, el conjunto de la izquierda – PSOE, BNG y Galicia en Común– representa el 46,3% del electorado y logra entre 36 y 38 escaños, frente a las tres derechas. Aunque Vox y Ciudadanos contribuyen a incrementar el porcentaje de voto de su esfera ideológica pero no aportarían ni un solo diputado a los que el PP alcanzaría por sí mismo.

En Galicia, una comunidad de población altamente envejecida, abundan los votantes del PP entre los mayores, de los que un 26,8% se mueven en una franja entre 45 y 64 años, seguidos muy de cerca (el 26,6%) por los mayores de 65 años.

En segundo lugar respecto a votantes de más edad se encuentra el PSOE, que cuenta con un 12,5% de electores entre 45-64 años. El BNG, un escalón por debajo, suma un 10% de seguidores entre 30 y 44 años. En esta misma franja pero con un 6,1% están los fieles de Galicia en Común.