Casado comparte con la AVT su rechazo al acercamiento de presos etarras y a los pactos con Bildu

El líder del PP se ha reunido en la sede del partido con la presidenta de la asociación de víctimas que le ha trasladado sus preocupaciones y pide el “aislamiento político” de la izquierda abertzale

El líder del PP se ha reunido esta mañana con la presidenta de la AVT, Maite Araluce para compartir el rechazo al acercamiento de presos de la banda terrorista ETA, la autorización de homenajes a terroristas, el blanqueamiento de la nueva “kale borroka” y la negociación de Sánchez con Bildu, “herederos de Batasuna que no condenan 853 asesinatos”, una negociación cuyo último pacto se materializó en la prórroga del estado de alarma, una abstención a cambio de la derogación de la reforma laboral.

La AVT trasladó al líder de los populares su profunda "preocupación” por la situación actual, en la que se están acercando presos terroristas con delitos de sangre al País Vasco y Navarra y en la que EH Bildu se ha convertido en uno de los “socios preferentes del actual Gobierno”. Además, la AVT mostró al líder del PP todo el trabajo que ha estado realizando durante estos últimos meses de la pandemia del coronavirus. "La AVT ha continuado trabajando a pleno rendimiento por las víctimas del terrorismo, concediendo más ayudas sociales, realizando un seguimiento personalizado a todos los afectados por la Covid-19 e informando a sus asociados de todas las medidas sociales y laborales que se han producido durante el Estado de Alarma.

Respecto a la política penitenciaria, la AVT ha mostrado su “absoluta preocupación” por los últimos movimientos que se han producido, incluyendo la cesión de Interior a una reivindicación histórica de ETA acercando a un etarra a una prisión cercana a su domicilio, y la concesión de los últimos terceros grados. Desde la AVT, le han recordado que no conciben “ninguna progresión de grado sin la colaboración con la Justicia”. De hecho, es evidente cómo los presos etarras han asumido el único requisito que pide Interior, la legalidad penitenciaria, como un ‘método de lucha’.

También le han manifestado su preocupación por las políticas de memoria que pueda instaurar este Gobierno, teniendo en cuenta que alguno de sus miembros considera a los terroristas del FRAP unos luchadores por la libertad.