El aviso de García-Page se cumple: el pacto con Bildu resta al PSOE

La gestión de Sánchez se salda con tres escaños menos en Castilla- La Mancha. El PP suma cuatro,Vox logra tres y Ciudadanos desaparece

Fue Emiliano García- Page quien que dio el primer aviso al presidente del Gobierno. Rechazo absoluto al reciente pacto con Bildu para derogar la reforma laboral de manera íntegra y mano tendida para volver a la “vieja normalidad”, con el resto de fuerzas constitucionalistas. Ahora, los que reclaman a Pedro Sánchez un freno en seco en la senda de la nueva normalidad parlamentaria que parece explorar Moncloa son sus propios votantes. Así lo confirma la encuesta de NC Report para LA RAZÓN, que testa -con motivo del día de Castilla-La Mancha- una caída en apoyos de hasta tres escaños del PSOE castellanomanchego, respecto a las elecciones autonómicas celebradas en mayo de 2019.

Aun así, el PSOE continuaría siendo la primera fuerza en Castilla-La Mancha con 16 escaños, encontrándose tan solo a uno de la mayoría. En las últimas elecciones autonómicas, Emiliano García -Page logró un respaldo absoluto que le permitió una holgada mayoría absoluta con 19 escaños en el parlamento autonómico. Sin embargo, los datos demoscópicos alertan también de que la gestión del Gobierno central de la crisis sanitaria comienza a pasar factura al PSOE, pues, a día de hoy, hasta 52.000 votantes socialistas se decantarían por la abstención de celebrarse unas nuevas elecciones en la región castellanomanchega.

De hecho, no solo pasa factura la gestión sanitaria a Pedro Sánchez en una comunidad autónoma donde en los últimos comicios quedó demostrada la victoria incontestable de García-Page, sino que es el socio de gobierno de Sánchez, Pablo Iglesias, el que tampoco recupera aliento. Si en mayo no logró ningún escaño, ahora tampoco lo consigue. Para entonces perdió sus tres diputados autonómicos. Y en un año se deja casi 10.000 votos. Además, lo llamativo en el electorado de izquierdas es que de los 69.469 votos que pierde el PSOE en un año, Podemos tan solo recoge 1.000 apoyos, por lo que estos datos confirman el enfado del votante de izquierdas con el Gobierno. Hasta 34.000 votos ceden los socialistas al bloque de la derecha. El partido de Pablo Iglesias regala a los socialistas hasta 8.000 votos, mientras que 6.000 se decantan por la abstención. Por edades, el votante socialista más fiel es el de entre 45 y 64 años, mientras que el votante más joven es el que más confía en Podemos. Los tres escaños que pierde el PSOE son en Albacete, Guadalajara y Toledo, donde entra Vox.

La pérdida de apoyos de PSOE y Podemos contribuye a que el bloque de las derechas aumente su ventaja. Si en mayo de 2019, el PP, Cs y Vox no sumaban para gobernar (14 escaños entre el partido de Pablo Casado y el de Inés Arrimadas), ahora lograrían esa mayoría, sumando 17 escaños, pero con un cambio de socios, pues Ciudadanos dejaría de tener representación en favor del PP, al que cede 34.000 votos y otros 17.000 al partido de Santiago Abascal. El bloque de la derecha recogería el 51,4% de los votos, mientras que el bloque de izquierdas decaería hasta el 46,7% de los apoyos, un 5,1% menos respecto a mayo. El Partido Popular lograría cuatro escaños más de los 10 obtenidos hace un año y 32. 816 votos más. Es el apoyo que pierde el partido naranja, que carecería ya de su representación total en la comunidad. Para entrar en el palacio de Fuentesalida, el PP necesitaría a Vox, que lograría hasta tres escaños y 113.000 votos. El partido de Abascal es el que mejor fideliza a sus votantes, hasta un 89,5%, mientras el que peor consigue retenerlos es Ciudadanos, que solo conserva al 48% de su electorado y, en consecuencia, es el partido que más voto pierde, hasta un 27,6% al PP. Vox, al igual que el PP, también tiene su feudo de votos en el elector más joven, mientras que el votante más fiel del PP es el de mayor edad.

Por comunidades, el PP logra los cuatro escaños en las provincias que desaparece Ciudadanos; Albacete, Ciudad Real, Guadalajara y Toledo, mientras que Vox logra representación en las comunidades que pierde un escaño el PSOE, aunque el voto socialista se reparte entre la abstención, (10,9%) y en el PP (5,9%).