Elecciones vascas: el PNV y el PSE renovarían cómodamente su coalición

Encuesta NC Report: 12-J País Vasco Urkullu mejora el resultado de 2016 y tendría en su mano reeditar el pacto con Mendia, frente a un Bildu que apenas crece

El Partido Nacionalista Vasco ganará las elecciones que se celebrarán en esta comunidad autónoma el próximo 12 de julio. Según la encuesta de NC Report que hoy publica LA RAZÓN, los nacionalistas vascos mejorarán, además, su resultado de los últimos comicios regionales, celebrados en 2016, y tendrán la opción de reeditar con comodidad la coalición con el PSE que permanece en el Gobierno de Ajuria Enea desde entonces. Ambas formaciones, el PNV liderado por el lendakari Iñigo Urkullu y los socialistas vascos con Idoia Mendia al frente, aumentarían el número de diputados de sus respectivas bancadas. Del resto de partidos destaca el hecho de que se mantendrían en una horquilla de porcentaje de votos y de diputados similar a la actual, con la posibilidad de que EH Bildu experimente una ligera subida y la suma de PP y CS sufra un leve retroceso. Unidas Podemos se convertiría, según los datos de este estudio demoscópico, en la fuerza que más cae, mientras que Vox podría llegar a tener su primer diputado en el Parlamento de Vitoria.

Estas elecciones, al igual que las gallegas, habían sido convocadas para el pasado mes de abril. La crisis sanitaria provocada por la expansión del coronavirus obligó a los gobiernos de ambas comunidades a suspenderlas y a buscar, una vez superado el peor pico de la epidemia, una nueva fecha. En el caso de los comicios vascos, las circunstancias sucedidas desde entonces no parecen haber alterado las previsiones. Según se desprende de la encuesta de NC Report, cuyo trabajo de campo se realizó la semana pasada –entre el 25 y el 30 de mayo–, el PNV conseguiría entre 29 y 30 escaños con el 38,1% de los votos. Se trata de una ligera subida de siete décimas en el porcentaje de apoyo popular y de entre uno y dos diputados en comparación con las elecciones de 2016. De esta forma, los de Urkullu lograrían una victoria clara al aventajar a la segunda fuerza del Parlamento regional en, al menos, una decena de diputados. Esta segunda posición sería los «abertzales» de EH Bildu, que podrían sumar entre 18 y 19 diputados, lo que dejaría a la formación de Arnaldo Otegi en un resultado casi idéntico al de hace cuatro años cuando lograron 18 asientos en la Cámara de Vitoria. Se quedarían, gracias al apoyo de 229.147 vascos, con el 22,9% de los votos –lo que representa una subida de casi dos puntos sobre 2016–.

La candidata de Elkarrekin Podemos, Miren Gorrotxategi, lograría un mal resultado. De hecho, los de Pablo Iglesias en esta comunidad dejarían de ser la tercera fuerza para pasar a ser la quinta, por detrás de socialistas y de la coalición de populares y naranjas. En septiembre 2016 obtuvieron casi el 15% de los votos. Ahora, sin embargo, se quedarán en el 10,1%. Todo ello provocado por la pérdida de un tercio de su electorado –de los 157.334 votos de hace cuatro años podrían pasar ahora, según la encuesta, a poco más de 100.000– lo que se traduciría en una caída de entre 3 y 4 diputados: de los 11 que tiene actualmente a los 7/8 pronosticados por NC Report.

Su lugar como tercera fuerza sería ocupado por los socialistas vascos, a los que no pasaría factura su alianza con el PNV en esta comunidad ni la gestión del Gobierno de Pedro Sánchez a nivel nacional. La candidatura liderada por Idoia Mendia se haría con el 13,3% de los votos –un crecimiento de casi un punto y medio– y con entre 10 y 11 diputados, frente a los 9 que tienen actualmente. El PSE sería además una de las formaciones, junto a Bildu y Vox, que conseguirían más votos que hace cuatro años.

En el centro derecha no nacionalista, la situación se mantendría prácticamente inalterable respecto a la foto de las últimas elecciones. La coalición del Partido Popular y Ciudadanos obtendría entre 8 y 9 diputados. De esta forma, la lista encabezada por Carlos Iturgaiz estaría en condiciones de repetir los nueve escaños que los populares tenían en el parlamento regional antes de su disolución. Sí se advierte en la encuesta una caída de trece décimas –del 12,1% de 2016 hasta el 10,8% pronosticado para el 12-J– y de más de 20.000 votos, que podría tener su explicación en la irrupción de Vox. El partido de Santiago Abascal estaría en situación de sumar, al menos, 26.000 votos –en 2016 lograron apenas 771–. Este apoyo en las urnas, de apenas el 2,6%, no les asegura la entrada en la Cámara autonómica. No en vano, la encuesta otorga a Vox una horquilla de entre cero y un diputado.

Este reparto de fuerzas deja pocas opciones sobre la mesa de las negociaciones post electorales. En un parlamento con 78 diputados, la suma de PNV y PSE reuniría entre 39 y 41 escaños. Es prácticamente la única suma posible, además de la más coherente teniendo en cuenta el gobierno compartido que han mantenido estos últimos cuatro años, además de la buena sintonía entre socialistas y nacionalistas vascos en el Congreso de los Diputados.

El posible crecimiento simultáneo del PNV y de EH Bildu en estas elecciones llevaría al electorado abiertamente nacionalista-independentista a romper el techo del 60% de los votos. En los comicios de 2016, «jeztales» y «abertzales» reunieron el 58,5% de los sufragios. Según la encuesta, ambos partidos sumarían el próximo 12 de julio el 61% de las papeletas. En escaños, superían ampliamente la barrera de la mayoría absoluta en el caso de que quisieran pactar, al reunir entre 47 y 49 escaños.

Un pacto exclusivamente de izquierdas –formado por EH Bildu, PSE y Elkarrekin Podemos– se quedaría con entre 35 y 38 diputados. Únicamente superaría la barrera de la mayoría absoluta en la horquilla más alta de las tres formaciones. Al margen de la poca probabilidad estadística de esta circunstancia, se antoja poco viable que el PSE, en la tesitura de elegir entre el PNV y EH Bildu, optara por entregar el poder a la formación de Otegi.

Del análisis del trasvase de votos respecto a 2016 llama la atención la alta fidelidad de los electores vascos. El 86,7% de los votantes que votaron al PNV y el 82,7% de los que apoyaron a EH Bildu repetirán el próximo 12 de julio. En el caso de los socialistas y de los populares, ese porcentaje cae algo aunque se mantiene en el 73,8% y en el 73,6%, respectivamente. Un 8,7% de los que votaron a la socialista Mendia en 2016, ahora se abstendrán, mientras que otro 5,6% pasará a apoyar a EH Bildu. En lo que concierne a la unión del PP y de Cs, su mayor fuga de votos tiene su explicación en Vox: un 15,5% de los que hace cuatro años votaron a Alfonso Alonso, introducirán en la urna en esta ocasión la papeleta del partido de Abascal.

En el reparto del voto por franjas de edad se repite una constante en esta comunidad: EH Bildu es la formación con más apoyo entre quienes tienen 18 y 34 años y el PNV se impone cómodamente entre los electores de 35 años en adelante.