Un juzgado investigará al tuitero independentista que cargó contra los ancianos por “ocupar” las UCI

En algunos comentarios denunciados les tachó de “viejos y egoístas” por no dejar “espacio libre a los jóvenes” para recibir atención sanitaria durante la pandemia

Un anciano ingresado en la UCI del Hospital Infanta Sofía, en San Sebastián de los Reyes (Madrid), durante la crisis sanitaria del coronavirusEduardo Parra Europa Press

Un juzgado de Valladolid ha abierto diligencias previas para investigar una posible actuación delictiva en la difusión a través de Twitter, en plena pandemia del coronavirus, de varios mensajes vejatorios para los ancianos, a los que se llegó a reprochar por uno de los usuarios -el escritor independentista Xaviar Boada- que "ocuparan" las UCI "que podrían salvar jóvenes".

El titular del Juzgado de Instrucción número 2 de la ciudad vallisoletana ha acordado la medida tras la denuncia interpuesta por la asociación Abogados Cristianos contra cuatro tuiteros -entre ellos la concejal socialista de Badajoz Rita Ortega- por la supuesta comisión de un delito contra el ejercicio de los derechos fundamentales y libertades públicas. Antes de pronunciarse sobre la admisión de la querella, el magistrado ha pedido a la Fiscalía que informe sobre la competencia del juzgado para instruir el procedimiento.

En la querella se atribuyen los siguientes comentarios a Boada: “Viejos y egoístas. Llenando hospitales por #coronavirus, exigiendo atención de primera, ocupando camas que podrían salvar jóvenes sabiendo que ellos ya no aportarán nada a la sociedad”; “Lo pagaremos muy caro eso de colapsar las UCIs con ancianos con #coronavirus, a esas edades se les debe cuidar pero si mueren será por la edad y que sean ellos mismos conscientes que deben dejar espacio libre a los jóvenes” o “El #coronavirus no solo mata viejos, los jóvenes que mata lo hace porque los viejosocupan las UCIs, llenan los hospitales, colapsan las urgencias y muchos están jodidos por el egoísmo de los ancianos”.

“¿Qué preferimos?, ¿Media docena de ancianos inútiles muertos o toda la economía de un país absolutamente destrozada (de nuevo)? No sé vosotros, pero a mí me sobran momias por la calle”, escribió otra de las tuiteras denunciadas.

En relación a la edil socialista, en la querella se recoge únicamente un comentario que supuestamente realizó en su cuenta de Twitter a un mensaje de otra usuaria que escribió: "Mi abuela está ingresada. Solo espero que salga de esta. Pedro Sánchez, vas a pagar por todo el daño que estás haciendo a miles de familias". Ortega respondío: "Eso, rezad, rezad".

Para esta asociación esas afirmaciones suponen una “incitación al odio hacia las personas mayores por el mero hecho de serlo”, al realizarse en un contexto en el que los ancianos “constituyen un grupo de riesgo para el nuevo coronavirus que causa la enfermedad conocida como Covid-19”, lo que -denuncia- “aprovechan para señalarlos y arremeter contra ellos”.

Abogados Cristianos considera que se trata de un discurso de odio “completamente discriminatorio y vejatorio hacia las personas mayores, calificándolas como egoístas por el simple hecho de acceder a cuidados intensivos”.

"Señalar a los ancianos como una carga para el sistema público de salud puede generar en la sociedad estereotipos negativos que pueden en el futuro generar actos de discriminación e incluso violentos hacia ellos", advierte la asociación querellante, al tiempo que subraya que declaraciones así "socavan el derecho a la vida y la igualdad y no discriminación".

La asociación que preside Polonia Castellanos esgrime el artículo 510 del Código Penal, que castiga con penas de prisión seis meses a dos años a quienes "lesionen la dignidad de las personas mediante acciones que entrañen humillación, menosprecio o descrédito", pudiendo suponer una condena de cuatro años de cárcel para aquellos que "públicamente fomenten, promuevan o inciten directa o indirectamente al odio, hostilidad, discriminación o violencia contra un grupo", entre otros motivos por "razones de enfermedad".

Castellanos considera “un auténtico delito de odio que se pida la muerte y el abandono de ancianos y enfermos” pues, recalca, “es a los débiles e indefensos a los que más se debería proteger”.