Media España podrá viajar desde el lunes a otras provincias

Doce comunidades pasan a la fase 3, en la que los gobiernos autonómicos recuperan todas sus competencias, mientras que Madrid, Barcelona y Castilla y León avanzan a la fase 2

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En torno a 25 millones de españoles dejarán el lunes de estar bajo el mando único del Gobierno de Pedro Sánchez. Se trata del principal cambio que implica el avance que el país dará en apenas 48 horas dentro de su proceso de desescalada. El 52% de la población avanzará entonces a la fase 3 mientras que el resto –con Madrid, Barcelona y Valencia como grandes núcleos– pasará o permanecerá en la fase 2. El Gobierno adoptó ayer esta decisión tras evaluar las peticiones de los gobiernos autonómicos: todos los que lo solicitaron avanzarán de etapa en su camino de vuelta a la normalidad.

Estos cambios tienen una dimensión política y otra más práctica, que afecta esta última al día a día de los ciudadanos al permitir una progresiva apertura de espacios y una eliminación de las restricciones a la movilidad. En el ámbito político, el avance a la fase 3 implica que los gobiernos regionales recuperan todas sus competencias, también las sanitarias, y por tanto pasarán a ser las autoridades encargadas de gestionar la respuesta a la evolución de la epidemia. Los presidentes de doce comunidades –Andalucía, Aragón, Asturias, Islas Baleares, Canarias, Cantabria, Extremadura, Galicia, La Rioja, Navarra, Murcia y el País Vasco– y el de la ciudad autónoma de Melilla pasarán, por tanto, a tomar el control que hasta ahora detentaba el ministro de Sanidad, Salvador Illa. A ello se une una circunstancia cuanto menos peculiar: los gobiernos de Castilla-La Mancha y de Cataluña recuperarán las competencias sanitarias sólo en una parte de su territorio. Así, por ejemplo, el socialista Emiliano García Page pasará a ser la máxima autoridad en las dos provincias que se incorporan a la fase 3 –Guadalajara y Cuenca–, mientras que Illa seguirá a los mandos de las competencias sanitarias y de las decisiones de la desescalada en Ciudad Real, Albacete y Toledo. Idéntica situación se dará en Cataluña, con Quim Torra como máxima autoridad en las regiones sanitarias de Alto Pirineo y Arán, Tierras del Ebro y Campo de Tarragona, pero no en la ciudad de Barcelona y su área metropolitana y en la región sanitaria de Lérida.

GRAF6506. MADRID, 05/06/2020.-Mapa de la desescalada que ilustra como quedará desde este lunes la mitad de España, que estará en la fase 3 de la desescalada del estado de alarma por la crisis sanitaria del coronavirus y la otra mitad en la fase 2, después de que este viernes el Gobierno haya analizado y aprobado las peticiones de cada comunidad autónoma. El 48 % de España estará en fase 2 de la desescalada y el 52 % en fase, según ha determinado este viernes el Gobierno. La Comunidad de Madrid, Barcelona, la región sanitaria de Lérida, las regiones metropolitanas norte y sur de Cataluña y toda Castilla y León pasarán el lunes a la fase 2 tras recibir el visto bueno de las autoridades sanitarias. Es decir, el 48 % de la población estará en la fase 2, unos 23 millones de personas.-EFE/Moncloa EFE

En virtud del avance a la fase 3 de estas comunidades, serán éstas las que tengan en su mano tres decisiones, de cuya velocidad a la hora de aprobarlas dependerá, por un lado, la recuperación total de la normalidad y, por otro, el impacto que puedan tener los eventuales rebrotes del virus. Esas tres decisiones serán la de autorizar la movilidad entre provincias de una misma comunidad, la de acordar con otras autonomías el tránsito de personas de una comunidad a otra y, finalmente, el levantamiento del estado de alarma. Respecto a la primera, el ministro Illa recordó ayer que la autorización de la movilidad entre provincias será competencia exclusiva de los gobiernos autonómicos. Y a tenor de las primeras reacciones, parece bastante probable que todos los territorios en fase 3 opten por este camino. El presidente de Galicia, Alberto Núñez Feijóo, lo dejó claro: «Si depende de mí, el lunes entrará en vigor», aseguró, aunque también advirtió de que si surgen rebrotes «en uno o varios ayuntamientos», su Gobierno adoptará decisiones «para delimitar o restringir la movilidad» en ese ámbito. Además de esta cuestión, los presidentes regionales en esta fase 3 podrán decidir si su comunidad está en condiciones de incorporarse a la denominada «nueva normalidad». Esto implica que dejaría de estar en vigor el estado de alarma aprobado a mediados de marzo. Y, a su vez, esto tiene una implicación directa en la movilidad entre comunidades. Se podrá dar entre aquellas autonomías que ya hayan salido de la fase 3 y estén por tanto en la nueva normalidad, siempre que los presidentes regionales de los dos territorios concernidos estén de acuerdo.

Fuera de lo que tiene que ver con la fase 3 quedará el 48% de la población española, o lo que es lo mismo casi 23 millones de personas, que estarán desde el lunes en la fase 2. Según lo autorizado ayer por el Ministerio de Sanidad, Madrid, Barcelona y su área metropolitana, Lérida y Castilla y León evolucionarán el lunes a esta segunda etapa de la desescalada. Al margen de lo que implica en términos sanitarios –al haber sido Madrid y Barcelona los dos principales focos del virus en estos meses–, se trata de una decisión relevante en el terreno económico al permitir una mayor apertura en la actividad de las dos grandes ciudades del país. También en fase 2 seguirá la Comunidad Valenciana y la ciudad autónoma de Ceuta, cuyos presidentes no han solicitado esta semana al Gobierno incorporarse a la 3.