La Guardia Civil ha recibido 13.000 denuncias de ciberdelito durante el confinamiento

Varias de las operaciones han ido dirigidas a evitar la explotación sexual infantil

Al inicio de la declaración del Estado de Alarma, se puso en funcionamiento ppor parte de la Guardia Civil el correo electrónico ciberestafas@guardiacivil.org que ha recibido más de 13.000 comunicaciones, con una media de 160 diarias.

La Directora General del Cuerpo, María Gámez, ha mantenido una reunión de trabajo con los responsables del Grupo de Delitos Telemáticos de la Unidad Central Operativa de la Guardia Civil (UCO). En ella, le han explicado cómo ha trabajado el Grupo, dedicado a combatir el cibercrimen, especialmente desde que se decretó el Estado de Alarma.

El Jefe del GDT, el teniente coronel Juan Rodríguez Álvarez de Sotomayor, ha explicado las principales actividades que han desarrollado en estos meses, centradas principalmente en fomentar la comunicación tanto con las empresas como con los ciudadanos; se han habilitado diferentes canales para que pudieran informar sobre ciberincidentes relacionados con ciberataques y ciberfraudes.

En este sentido, ha destacado que ha sido muy importante la conexión y comunicación con las empresas y organismos dedicados a la ciberdelincuencia porque ello ha propiciado que se hayan podido evitar e investigar este tipo de delitos. Concretamente, han sido casi 400 los contactos con empresas de telecomunicaciones, tecnológicas, logísticas, financieras o de comercio electrónico, entre otras.

Otro ámbito en el que se ha trabajado intensamente ha sido en la labor de prevención del ciberdelito a través de los perfiles en las diferentes RRSS del GDT, alertando. Se ha informado y aconsejando a la ciudadanía para evitar que puedan ser víctimas de cualquier tipo de estafas o delitos en la red, especialmente, en unos meses en los que debido al confinamiento y al teletrabajo todos hemos estado mucho más tiempo de lo habitual conectados a dispositivos electrónicos, interactuando en redes sociales y realizando compras online.

Con respecto a las tipologías delictivas, el jefe del GDT ha explicado que se han producido dos fases diferentes. Mientras que en las primeras semanas de confinamiento se detectó que los ciberdelincuentes adaptaron sus formas de actuar intentando engañar a las personas con productos y temas relacionados con el covid-19, después se ha constatado que han vuelto a lo que podríamos denominar “estafas habituales”.

Entre las operaciones que se han realizado o iniciado durante estos meses destacan las que tienen que ver con páginas web que ofertaban productos relacionados con el covid-19 de los que no disponían; falsas web creadas supuestamente para recibir donaciones para comprar material sanitario; otras páginas que han suplantado a organismos como Cáritas o marcas de alimentación donde se ofrecían bonos de descuentos para los que si se quería tener acceso había que dejar los datos personales que luego se utilizan fraudulentamente; correos suplantando a la Inspección de Trabajo y Seguridad Social o a la Agencia Tributaria cuyo fin era instalar troyanos bancarios para robar credenciales a banca online, etcétera.

Pero si hay un asunto al que se ha prestado especial atención durante el Estado de Alarma ha sido a los delitos relacionados con el abuso y la explotación sexual de menores en internet que han experimentado un incremento significativo en estos meses por lo que se han abierto varias operaciones policiales. Estas operaciones son muy complejas de realizar por lo que son fundamentales los denominados Equipos de identificación de víctimas y las bases de datos gestionadas por Interpol en las que los diferentes cuerpos policiales del mundo graban las series que se detectan de material pedófilo, algo que ayuda a los investigadores para localizar a los productores de las mismas y poder proceder a su puesta a disposición judicial.