Elecciones gallegas: Feijóo revalidaría su cuarta mayoría absoluta y frena la entrada de Vox

A 22 escaños del PSOE. Los socialistas y el BNG suben, pero Galicia en Común se hunde y lastra la alternativa de izquierdas. La extrema derecha y Cs se quedan fuera

El aplazamiento de las elecciones en Galicia –previstas inicialmente para el 5 de abril– a consecuencia de la pandemia del coronavirus, le ha sentado bien a Alberto Núñez Feijóo. La gestión de la crisis de la Covid-19 le ha permitido mejorar sus expectativas electorales, pues, si hace tres meses corría el riesgo de perder la Xunta por la irrupción de Vox y el pacto de la izquierda y los nacionalistas gallegos, hoy volvería a revalidar la mayoría absoluta que ostenta en la actualidad.

Así se desprende de la última encuesta de NC Report para LA RAZÓN, que mantiene al PP en los números que obtuvo hace cuatro años, esto es, con entre 40 y 41 diputados y el 46,3% de los votos. La holgada victoria de Feijóo –dos escaños por encima de la mayoría absoluta y a 22 de diferencia de la segunda fuerza, el PSdeG– eliminaría cualquier amenaza que pudiera surgir por el centro y la derecha, pues tanto Ciudadanos como Vox se quedarían sin representación.

Esto demuestra que la estrategia de no concurrir con los naranjas –como sí ha hecho el PP en el País Vasco– era acertada y la neutralización de la ultraderecha es, en parte, lo que le ha permitido volver a repetir los excelentes resultados de 2016. Estos estuvieron en riesgo en marzo y abril, cuando hubiera necesitado pactar con Vox para seguir en el poder, ya que la suma de las izquierdas le aventajaba entonces en entre cuatro y tres puntos. Sin embargo, la gestión de la crisis le haría crecer 2,6 puntos en tres meses y asegurarse el gobierno. El PP es la opción preferida de los votantes gallegos de más de 30 años y uno de los partidos con más fidelidad por parte de sus electores (84,8%), solo dejando espacio a la fuga de votos hacia la abstención (10,1%) y hacia Vox (3,5%).

La pujanza de Feijóo dejaría sin opciones al espacio de la izquierda, en el que se ha producido una auténtica revolución en los últimos meses. Los socialistas recuperarían la segunda fuerza con entre 18 y 19 escaños y un crecimiento de más de cuatro puntos hasta el 22,3% de los votos. Al contrario que Feijóo, el candidato del PSdeG-PSOE, Gonzalo Caballero, estaba mejor posicionado al principio de la pandemia y ha perdido más de dos puntos en estos últimos tres meses.

Es más, entre las fugas de votantes que tienen los socialistas, la principal se dirige hacia el PP (un 8,2%), seguido del BNG (7,4%) y la abstención (7%). Sin embargo, la mejora de los resultados que Caballero obtendría respecto a 2016 se tornaría insuficiente y no puede materializarse en su deseo de alcanzar la Xunta por el descalabro de Galicia en Común-Anova-Mareas, la alianza entre Podemos, Esquerda Unida, Anova, Marea Atlántica y Compostela Aberta lastra una alternativa de izquierdas.

La confluencia que encabeza Antón Gómez-Reino, líder gallego de Podemos y muy cercano al vicepresidente segundo del Gobierno, Pablo Iglesias, caería del segundo al cuarto lugar con una horquilla de entre 5 y 6 escaños y el 7,8% de los votos. En Marea, el partido que impulsaron estas formaciones en las autonómicas de 2016, logró entonces 14 diputados y se convirtió en la segunda fuerza superando en votos a los socialistas. Ahora se quedaría con entre 7 y 8 diputados menos. El problema de la marca morada radica en la baja fidelidad de su electorado, solo un 33,2% de los que les votaron en 2016 volvería a hacerlo ahora, mientras que la mitad de su electorado viraría a otras opciones de la izquierda como el PSdeG (25,5%) y el BNG (24,5%) y a la abstención (12%).

La otra cara de la moneda la representan los nacionalistas gallegos que vuelven con la pujanza de otro tiempo. De quedar relegados a cuarta fuerza con seis escaños en 2016 podrían doblar este resultado y lograr entre 11 y 12 diputados y el 15,9% de los votos. El BNG que ya inició el camino ascendente en las generales logrando arañar un escaño en el Congreso de los Diputados, le arrebataría a Feijóo el único rango de edad que se le resiste, logrando ser la opción preferida para los votantes más jóvenes, entre 18 y 29 años. Los nacionalistas son, además, la formación con mayor fidelidad de voto. El 84,9% de quienes les votaron en 2016 lo harían también ahora y obtienen una importante fuente de electores de los morados. Con todo, también ceden votos y lo hacen en su porcentaje más relevante al PSOE (10,1%).

Con los datos de la encuesta de NC Report quienes no entrarían tampoco en esta legislatura en el Parlamento gallego serían Ciudadanos (1,7%), Vox (2,9%) y Marea Galleguista (1,5%). Los tres quedan lejos del 5% que se exige para obtener representación, aunque antes de la pandemia la formación de ultraderecha estaba cerca de conseguirlo con un 4,8% de los votos y arañando un escaño, lo que hubiera complicado los cálculos de la mayoría absoluta de Feijóo. En el caso de Cs es el PP quien absorbe el 24,5% de los votantes que los naranjas tuvieron en 2016, el otro 30,6% se van a la abstención.

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