En libertad sin medidas cautelares otros cuatro CDR investigados por terrorismo

Dos de ellos fueron detenidos en septiembre del pasado año en el marco de la "operación Judas", pero no habían comparecido aún ante el juez

Protesta de los CDR a las puertas de los juzgados de Sabadell, desde donde han declarado por videoconferencia tres de los investigados EUROPA PRESS

La Audiencia Nacional ha dejado en libertad a cuatro integrantes de los Comités de Defensa de la República (CDR) investigados por delitos de terrorismo que han comparecido ante el juez Manuel García Castellón por videoconferencia desde juzgados de Barcelona. Dos de ellos fueron detenidos en septiembre del pasado año en el marco de la “operación Judas” que llevó a prisión a siete miembros del denominado Equipo de Respuesta Táctica (ERT), la rama radical de los CDR, pero hasta ahora no habían sido puestos a disposición judicial.

Ni la Fiscalía ni la acusación popular que ejerce Acvot, la asociación catalana de víctimas del terrorismo, han solicitado medida cautelar alguna para los investigados -entre los que figuran Queralt Casoliva, segunda teniente de alcalde de la CUP en el Ayuntamiento de Sentmenat (Barcelona), según han confirmado fuentes jurídicas, lo que en aplicación del principio acusatorio no ha dejado margen alguno al instructor para acordar ninguna medida cautelar.

No obstante, teniendo en cuenta que los siete principales investigados ya salieron de prisión (los últimos, el pasado enero) tras abonar fianzas de entre 5.000 y 30.000 euros, resultaba muy improbable que García Castellón fuese a acordar respecto a estos imputados una medida restrictiva de libertad.

A los miembros de los CDR que sí estuvieron en prisión provisional el juez les impuso, a instancia de las acusaciones, medidas cautelares consistentes en comparecencias periódicas en el juzgado o la retirada del pasaporte y la prohibición de salir de España.

Los cuatro imputados, según esas mismas fuentes, se han acogido a su derecho a responder solo a las preguntas de su defensa, que ejerce el equipo jurídico de la organización independentista Alerta Solidaria, que la pasada semana anunció en rueda de prensa la citación de estos cuatro activistas, a quienes se vincula con las protestas contra la sentencia del “procés” en el aeropuerto de El Prat y en la frontera francesa en La Junquera en octubre y noviembre del pasado año.

Otros dos investigados que debían comparecer hoy también lo harán finalmente el próximo lunes, igualmente de forma telemática. Con esta nueva ronda de citaciones, el número de imputados se eleva a trece.

El pasado enero, García Castellón dejó en libertad -en contra de la Fiscalía- a los dos únicos integrantes de los CDR detenidos en la "operación Judas" que seguían en prisión. Jordi Ros y Germinal Tomás recuperaron la libertad tras abonar sendas fianzas de 30.000 y 15.000 euros, respectivamente, aunque el instructor les impuso la obligación de comparecer cada semana en el juzgado de guardia más cercano a su domicilio, además de retirarles el pasaporte y prohibirles salir de España.

Según el magistrado, los detenidos formaban parte de una organización de carácter terrorista, puesta en duda por la Sección Segunda de la Sala de lo Penal de la Audiencia Nacional.

La investigación de la Guardia Civil apunta a que el Equipo de Respuesta Táctica (ERT) al que supuestamente pertenecían se hizo con sustancias que “podían ser empleadas como precursores de explosivos” e incluso “ya habían comenzado efectivamente a su fabricación” para llevar a cabo presuntamente acciones con explosivos en respuesta a la sentencia del Tribunal Supremo contra los líderes independentistas. De hecho, los agentes pusieron de relieve la existencia de indicios de “planificación de colocación de artefactos en instalaciones ferroviarias, red eléctrica y cuarteles de la Guardia Civil”.

Se trata, según el juez, de una célula “fuertemente organizada y clandestina, integrada en el paraguas de los CDR” que apostaba por “un aumento manifiesto de la radicalidad en sus acciones” y que se encontraría en “un avanzado estadio respecto a la confección de materiales explosivos” con el objetivo de lograr la “materialización de la República Catalana mediante cualquier vía, incluidas las violentas”.