El PNV sigue al alza pero aún lejos de gobernar en solitario

El PSE da el «sorpasso» a Podemos y se sitúa como tercera fuerza. PP y Cs no rentabilizan su coalición y Vox podría hacerse con un diputado

A una semana para que los ciudadanos vascos acudan a las urnas, la radiografía del voto en el País Vasco deja poco margen para la sorpresa. Al menos, a tenor de las encuestas que, de nuevo, sitúan al PNV como primera fuerza. Eso sí, aunque los de Urkullu mejoran sus resultados, siguen necesitando pactar para mantenerse en el poder. Unos comicios en los que la principal novedad sigue siendo la coalición PP+Cs, que no solo no logra mejorar los resultados de ambas formaciones de 2016, sino que ha perdido fuelle en la última semana, tal y como se desprende de la última encuesta de NC Report para LA RAZÓN, que muestra también cómo Vox podría lograr un representante en el Parlamento vasco por primera vez.

Según este sondeo, la formación nacionalista no solo mejora sus números respecto a los comicios de hace cuatro años, sino también los del último sondeo del 28 de junio, situándose ahora entre los 31 y 32 escaños (28 en 2016) y un 39,9% de los votos. Y es que, además, los de Urkullu son los que más fieles logran mantener: el 90,2% de quienes les votaron en las pasadas elecciones. Un buen resultado que, sin embargo, no les es suficiente para gobernar en solitario (la mayoría absoluta está fijada en 38 escaños), por lo que necesitarán pactar de nuevo. Y las opciones pasan por reeditar su acuerdo con el PSE o apostar por Bildu, que se mantiene como segunda fuerza prácticamente con los mismos resultados que hace cuatro años.

Los abertzales, con Maddalen Iriarte a la cabeza, apenas varían sus cifras y en esta ocasión obtendrían entre 17 y 18 escaños (18 en 2016) y un 21,5% de los sufragios (21,1 hace cuatro años). De esta forma, no rentabilizan su actividad a nivel nacional, ni su actuación en la crisis del coronavirus o el pacto con los socialistas para derogar la reforma laboral. Hasta tal punto que únicamente logran mantener al 76,9% de quienes confiaron en ellos hace cuatro años, marchándose casi un 10% de ellos directamente a la abstención y un 5,3% a Podemos. Eso sí, se nutren, entre otros, de un 9,6% de ex fieles de la formación de Pablo Iglesias.

Quien sí que sale reforzado, aunque no demasiado, es el PSE, que pasa de cuarta a tercera fuerza en el País Vasco. La formación encabezada por Idoia Mendía sí que rentabiliza ese «efecto Moncloa» y se situaría ahora, según el sondeo, entre los 10 y los 11 escaños (9 en 2016) y un 14,4% de los votos, 2,5 puntos más. De ahí que los socialistas vascos se agarren a esta subida para vender al PNV que son un partido fuerte y repetir así el pacto de las pasadas elecciones. Entre ambas formaciones sumarían hasta 43 escaños y un 54,3% de los votos. En cuanto a fidelización, el PSE consigue mantener al 71,4% de sus votantes, aunque ve como un 11,9% de los que les votaron en 2016 optarán ahora por la papeleta del PNV, mientras que otro 7,9% se quedará en casa sin votar.

En cuanto a caídas, una de las más significativas es la de Podemos, que se deja en estos cuatro años entre dos y tres escaños y un 3 por ciento de los votos obtenidos. Así, el sondeo les vaticina entre 8 y 9 escaños y un 11,8% de los sufragios totales. Unos malos resultados los de la formación encabezada por Miren Gorrotxategi que se explican, entre otros motivos, por la poca capacidad de movilización y fidelización de los morados. Solo consiguen mantener al 56,7% de quienes confiaron en ellos hace cuatro años. La principal fuga que sufren tiene como destino la abstención (16,6%), seguida de un 14,6% que ahora elegiría la papeleta de los de los socialistas vascos y un 9,6% que se decantaría por la de Bildu.

Quienes también caen son PP y Ciudadanos, que tampoco rentabilizan la nueva coalición constitucionalista PP+Cs. En solitario, los populares obtuvieron en 2016 un 10,1% de los votos y 9 escaños, mientras que los naranjas apenas lograron un 2% de las papeletas. Ahora, juntos y encabezados por Carlos Iturgaiz, la nueva marca apenas se hace con el 8,8% de los votos y lograría entre 6 y 7 diputados. Una caída de más de tres puntos y hasta tres escaños. Y es que apenas logran mantener al 64,3% de quienes confiaron en ambas formaciones hace cuatro años. La mayoría de ellos, el 15,5%, se abstendrá el domingo, mientras que un 11,6 votará a Vox. Una formación esta última a la que la encuesta le otorga entre ninguno y un escaño, con un 1,9% de votos. Una subida importante, pues de 711 papeletas que lograron en 2016 pasan ahora a casi 20.000.

En cuanto a los votantes que se estrenan en unos comicios, la mayoría (30,8%) elegirá a Bildu, mientras que el 21,8% al PNV. El PSOE, por su parte, logra atraer a uno de cada cinco nuevos electores.