Feijóo empata con Fraga

Núñez Feijóo suma su cuarta mayoría absoluta consecutiva en una jornada electoral en la que el BNG se convierte en segunda fuerza, por delante del PSdG, a costa del batacazo de Podemos

Noche histórica para Alberto Núñez Feijóo, que ayer sumó su cuarta mayoría absoluta consecutiva en Galicia, algo que hasta el momento solo había conseguido Manuel Fraga. Como hace cuatro años, obtiene 41 escaños –pese a perder 57.000 votos–, con casi el 48% de los sufragios, y se queda a solo 27 votos de sumar uno más en Pontevedra, que le arrebató in extremis el PsdG.

En un Parlamento gallego en el que solo tres formaciones obtienen representación, el candidato del PP se impone con holgura en unos comicios con casi el 59% de participación (cinco puntos más que hace cuatro años), pero el escenario que deja este 12-J marcado por la crisis del coronavirus tiene otros dos protagonistas indiscutibles, aunque por distintos motivos. El BNG irrumpe como segunda fuerza, triplicando sus resultados –pasa de seis a 19 diputados– a costa del batacazo de la marca de Podemos, Galicia en Común, que se queda sin representación en la Xunta con apenas 50.000 votos. Los 14 escaños que consiguió la coalición En Marea hace cuatro años se han esfumado. Si Pablo Iglesias esperaba rentabilizar en Galicia la coalición con el PSOE en el Gobierno de Pedro Sánchez, los resultados hablan por sí solos.

Y es que si estos comicios eran (con las elecciones vascas) la primera prueba de fuego electoral a la coalición PSOE-Podemos, lo cierto es que el electorado gallego ha pasado íntegramente la factura a la formación de Pablo Iglesias. Tras romper la coalición En Marea –que en 2016 protagonizó el «sorpasso» a los socialistas gallegos, erigiéndose entonces como segunda fuerza en número de votos–, Podemos ha comprobado que el resultado ha sido ruinoso. Los 14 escaños conseguidos se han diluido por completo (la Marea Galeguista liderada por Pancho Casal también se queda sin representación), pasando en bloque prácticamente al BNG.

Galicia ha sido feudo esquivo tanto para Vox como para Ciudadanos, que han dejado a cero su casillero de escaños, allanando de paso el camino al PP y ahorrando a Núñez Feijóo la tesitura de tener que depender de cualquiera de los dos para revalidar su mandato en la sede de San Caetano.

En cuanto a los socialistas gallegos, la foto fija del 12-J evidencia la imposibilidad de aglutinar una alternativa de izquierdas a imagen y semejanza de la que hizo presidente a Pedro Sánchez, más el apoyo de los nacionalistas gallegas. Como consuelo, sin embargo, Gonzalo Caballero puede esgrimir que el PSdG ha salido indemne del vuelco electoral en la izquierda, pues sus 15 escaños suman uno más que en 2016.

Por provincias, la hegemonía de Núñez Feijóo es igualmente incontestable, mejorando incluso resultados electorales en La Coruña y Lugo, donde consigue 14 y nueve escaños, respectivamente, aunque por contra en Orense y Pontevedra pierde un representante,

Si en sus anteriores mayorías absolutas el candidato del PP tuvo que luchar contra los efectos de la crisis económica, en esta ocasión Núñez Feijóo –enarbolando un discurso de moderación– ha revalidado resultados en unos comicios marcados por la pandemia del coronavirus. El líder del PP, consciente de que las encuestas coqueteaban con una nueva mayoría absoluta, ha tenido que bregar, además, contra la abstención, consiguiendo movilizar el voto.

Inevitablemente, la victoria de Núñez Feijóo vuelve a expandir la sombra de un hipotético liderazgo a nivel nacional, tras dar un paso atrás en la pugna por la sucesión de Mariano Rajoy.

Galicia no quiere una coalición como en Moncloa

La izquierda necesitaba un buen resultado del PSdG y de Podemos para soñar con una coalición, sumando al BNG, que permitiera desbancar de la Xunta a Núñez Feijóo. Pero el veredicto de las urnas ha sido categórico: el voto a Podemos se ha trasladado al BNG y el PSdG tan solo ha conseguido un diputado más que en 2016 -y por un estrecho margen de 27 votos disputados hasta el último minuto en Pontevedra, 15 escaños insuficientes, pese al espectacular resultado de los nacionalistas gallegos, para ahormar un tripartito que se queda a cuatro escaños de la mayoría absoluta.

La Coruña: el PP suma un escaño más en su principal caladero de votos

El Partido Popular ha mejorado sus resultados en la provincia con más votantes de Galicia. De hecho, sus 14 escaños superan en tres a la suma de los que obtienen el resto de fuerzas, pues BNG y los socialistas aglutinan once. Los nacionalistas gallegos pasan de ser la última fuerza con representación, con dos escaños, a la segunda con siete, tras absorber los cinco que pierde En Marea.

El PSdG también sale malparado en La Coruña, donde cede un diputado, pasando de los cinco de 2016 a cuatro ahora (un escaño que, precisamente, le arrebata el PP por un estrecho margen de 4.500 votos).

Lugo: el BNG fulmina a Podemos y el PSdG pierde un diputado

En Lugo repite el PP como primera fuerza, incluso mejorando sus resultados de hace cuatro años: pasa de ocho a nueve escaños gracias al que arrebatan los populares a los socialistas por poco más de 1.000 votos.

Y se repite en la provincia el escenario de los resultados en el global de la comunidad autónoma respecto al BNG, que triplica su botín borrando del mapa electoral a la coalición podemita En Marea, que tenía dos diputados en la Cámara gallega.

Los socialistas gallegos ceden como segunda fuerza en Lugo en beneficio del BNG y, además, se deja por el camino uno de sus tres escaños.

Orense: los populares se dejan un escaño, pese al 53% de votos

En Orense alcanzó Núñez el PP su techo en porcentaje de votos, un 53%, hace cuatro años. Ahora, ese porcentaje se ha repetido, pero paradójicamente los populares pierden un escaño, pasando de nueve a ocho.

No obstante, sus resultados están muy lejos de los tres escaños que obtiene la segunda fuerza, el BNG, con tres, los mismos que consiguen los socialistas gallegos, que se benefician del diputado que pierde el PP. Podemos, cuarta fuerza, apenas consigue un 2% de los sufragios, al igual que Vox, insuficientes para arañar un escaño.

Pontevedra: Feijóo pierde un diputado in extremis por solo 27 votos

Como hace cuatro años, el PP vuelve a ser la fuerza más votada, aunque con diez escaños en lugar de once. Hasta última hora, los populares mantuvieron su botín electoral, pero finalmente el PSdG le arrebató ese diputado por tan solo 27 votos. Los socialistas consiguen seis representantes, dos más que en 2016. Eso sí, se ven superados en número de votos por la irrupción del BNG, que pasa de dos a seis diputados, en la misma tónica que en el resto de Galicia. Ni Podemos (20.447 votos) ni Vox (8.688) ni Cs (4.674) suman suficientes apoyos para obtener un escaño.