Bernad dice que no pidió “absolutamente nada” por retirar la acusación contra la Infanta

El secretario general de Manos Limpias asegura al tribunal que el "caso Nóos" supuso su "criminalización y lapidación" y la del sindicato

El secretario general de Manos Limpias, Miguel Bernad, ha negado que intentara chantajear a la Infanta reclamando a sus abogados en marzo de 2016 -como sostiene la Fiscalía- tres millones de euros a cambio de retirar la acusación contra ella en el "caso Nóos". "Yo nunca he pedido absolutamente nada", ha recalcado Bernad, que se enfrenta a una petición fiscal de casi 25 años de prisión por delitos de organización criminal y extorsión por poner supuestamente al sindicato al servicio de Ausbanc para supuestos chantajes y presiones a empresas y entidades bancarias.

Según ha explicado a preguntas de su letrado -tras negarse a contestar al fiscal y al resto de defensas-, el ofrecimiento le llegó a él, en febrero de ese mismo año, a través del abogado Jaime Alonso, portavoz de la Fundación Francisco Franco, quien dijo hablar en nombre de un intermediario cuya identidad no desveló y quien aseguraba actuar en representación de Miquel Roca, abogado de la Infanta, que la habría ofrecido esa misma cantidad por desistir de la acusación.

"Pensé que era una trampa", ha asegurado antes de contar que se sucedieron varias reuniones después en las que Alonso le trasladó que desde la defensa de la hermana del Rey "seguían interesados". "Me olió tan mal", ha explicado, que el 19 de febrero se fue a un notario para hacer un acta de manifestación contando lo sucedido.

Meses antes, según su versión, se reunió el 7 de octubre de 2015 con el presidente de La Caixa, Isidro Fainé. Horas antes, ha reconocido, elaboró un borrador de escrito pidiendo la desimputación de la Infanta, pero ha dejado claro que "si se hubiera llegado a un acuerdo tenía que haber sido con dos requisitos: el reconocimiento del delito y la devolución del dinero en concepto de responsabilidad civil".

Bernad ha asegurado que el presidente de la entidad bancaria le trasladó que la Casa Real estaba “muy preocupada” y lo estaban “pasando muy mal” por el “caso Nóos”. Él le dijo que a esas alturas del proceso estaba “muy difícil”, pero que al ser “una cuestión de Estado vamos a ver qué podemos hacer, pero siempre que sea transparente”. “Que quede claro que no te vamos a compensar con nada ni La Caixa ni Casa Real, solo apelamos a tu responsabilidad”, le aclaró Fainé según ha contado el acusado, quien dice que le dejó claro que “no iba a pedir ningún dinero”. “Me dice que si esto prospera el Rey me recibirá en Zarzuela y me dará las gracias, de forma protocolaria”, ha añadido.

“Esto si se desimputa tiene que ser con la mayor transparencia, ante la Fiscalía y la Abogacía del Estado, para que no se pueda pensar “hay que ver estos tíos lo que les han regado para que retiren la imputación””, afirma que le recalcó a su interlocutor.

Bernad también había elaborado un documento, que se intervino en el registro de la sede de Manos Limpias tras su detención, sobre “consideraciones a la imputación de la Infanta”, en el que se habla de una “compensación” al sindicato, pero ha precisado que se refería exclusivamente “a los gastos procesales”.

Esa reunión con Fainé, según ha explicado, se produjo con posterioridad a otra con el entonces presidente de la Fundacion La Caixa , Jaume Giró, a la que asistió también el empresario Lorenzo González, propietario de la empresa de seguridad LPM, que fue quien hizo de intermediario entre ambos. Según Bernad, el directivo de la entidad le propuso facilitar un préstamo de dos millones a González (que había solicitado un crédito al banco por los problemas económicos de su sociedad) a cambio de que se retirara la acusación contra la Infanta, algo que afirma que rechazaron.

"Para mí este caso supuso la criminalización y lapidación del sindicato y de mi persona", ha lamentado, al tiempo que ha desvinculado al presidente de Ausbanc, Luis Pineda (quien según el fiscal fue quien materializó el supuesto intento de extorsión) del procedimiento. Pineda, ha dicho, "estaba preocupado por la reputación de la Jefatura del Estado" y se ofreció para "echar una mano en la comunicación, pero no intervino ni se inmiscuyó en el tema de la Infanta". "Si él habló con La Caixa a mis espaldas, que no lo creo por su trayectoria, fue sin mi consentimiento", ha subrayado.

"Se me acercaron muchísimas personas de distintos ámbitos -ha explicado en relación a presuntas presiones para que desistiera de acusar a la Infanta-, no solo del Ejército y de la judicatura, pero todos con muy buenas intenciones". "Nadie me intimidó ni me ofreció absolutamente nada. Yo no lo hubiera consentido", ha insistido. Y ha recordado, por ejemplo, que Leandro de Borbón le insistió varias veces para que diera un paso atrás en el "caso Nóos". "Aunque se han portado muy mal conmigo, no quiero que esto manche la imagen de la Jefatura del Estado", ha asegurado que le dijo.

Bernad ha negado asimismo que Ausbanc financiara a Manos Limpias o que acatara órdenes del presidente de la asociación de consumidores. “Ni Ausbanc ha utilizado a Manos Limpias ni Manos Limpias se ha dejado utilizad por Ausbanc”, ha recalcado. “Es absolutamente falso”.