La Fiscalía pide penas de 8 a 41 años de cárcel para los tres procesados por los atentados de Barcelona

Solicita a la Audiencia Nacional la "urgente celebración" del juicio y que declaren en la vista oral 74 testigos, la mayoría de ellos mossos, y 112 peritos

La Fiscalía pide a la Audiencia Nacional que condene a penas de ocho a 41 años de prisión a los tres supuestos integrantes de la célula yihadista que cometió los atentados de Barcelona y Cambrils en agosto de 2017 en los que 16 personas murieron y 140 resultaron heridas.

Aunque no imputa a ninguno de los procesados los asesinatos, en su escrito de calificación provisional la fiscal Ana Noé solicita la pena más alta, 41 años de cárcel, y diez de libertad vigilada una vez cumplida la condena, para Mohamed Houli Chemal por pertenencia a organización terrorista, tenencia de explosivos y conspiración para cometer un delito de estragos terrorista.

Para Driss Oukabir pide 36 años de cárcel e idéntico periodo de libertad vigilada por los mismos delitos -fue quien alquiló la furgoneta utilizada en el atentado de Barcelona- y para Said Ben Iazza ocho años de prisión y cinco de libertad vigilada al imputarle únicamente un delito de colaboración con organización terrorista.

Said Ben Iazza, asegura la Fiscalía, fue quien le prestó una furgoneta a Younes Abouyaqoub, el autor material del atentado en Las Ramblas, “a sabiendas de que iba a ser usada para la adquisición y transporte de productos químicos”, e incluso le facilitó su documentación personal “para ocultar la verdadera identidad del comprador”, con el objetivo de “ayudarles en la consecución de sus fines de hacerse con los precursores necesarios para la elaboración de sustancias explosivas”.

La Fiscalía solicita además al tribunal la “urgente celebración” del juicio dado que los acusados se encuentran en prisión preventiva desde hace tres años y solicita que declaren 74 testigos en la vista oral, 44 de ellos mossos d´Esquadra, y 112 peritos.

Un día antes del atentado en las Ramblas, Mohamed Houli Chemal resultó herido en la explosión de la vivienda de Alcanar (Tarragona) donde la célula almacenaba los explosivos. En el lavabo de esa casa, según la investigación, se elaboraban los explosivos dado que los terroristas necesitaban hielo para realizar las mezclas. Utilizaron las fundas de almohada para filtrar la sustancia y eliminar el exceso de ácido.

Después trasladaban las fundas a una de las habitaciones “para extender el precipitado de la sustancia por encima de papel de estraza y con ayuda de ventiladores acabar de secarlo”. Una parte de este explosivo fue usado para rellenar los tubos de las granadas de mano y los tubos de PVC usados para confeccionar un cinturón bomba, localizado el 22 de agosto y que estaba listo para ser utilizado. Con el material encontrado era posible realizar tres chalecos bomba y al menos cinco granadas.

Mohamed Houli Chemial, dice la Fiscalía, formó parte de "una célula criminal local" seguidora de los postulados del Estado Islámico" reunida en torno a la figura del fallecido imán de Ripoll (Tarragona), Abdelbaki Es Satty, considerado el ideólogo de los atentados.

A principios de julio de 2017, los integrantes de esta célula comenzaron las búsquedas de posibles objetivos: embalses, centrándose en los de la zona de Cambriis y en el pantano de Riudecanyes (219 búsquedas ); iglesias en Valencia; la base aérea de Zaragoza; la Alhambra de Granada (104 búsquedas ); fiestas de la Comunidad Valenciana como la popular Tomatina de Buñol (106 búsquedas); la Audiencia Nacional, sobre todo en relación a su ubicación y al número de trabajadores (125 búsquedas ), así como sobre precursores de explosivos. En esta época se interesaron asimismo en la celebración del partido entre el F.C. Barcelona y el Manchester United celebrado el 27 de julio y en la Super Copa de España entre el Barça y el Real Madrid.

Además, durante ese mes de julio previo al de la comisión de los atentados Youssef Aalla y Younes Abouyaaqoub llevaron a cabo gestiones para el alquiler de furgonetas entre particulares conocidos, “sin éxito en sus intentos”.

El día antes del atentado de Barcelona, sobre las once de la mañana Younes Abouyaaqoub y Mohamed Hichamy intentaron alquilar dos furgonetas en la oficina de “Telefurgo” de Santa Perpetua de Moguda (Barcelona) “para cargarlas de explosivos y llevar a cabo los atentados que pretendían cometer, logrando sólo hacerse con una de ellas”.

Por la tarde, Younes Abouyaaqoub volvió, ahora acompañado de procesado Driss Oukabir, con el objetivo de alquilar una segunda furgoneta Fiat Talento, firmando el contrato Oukabir y presentando su documentación como conductor del vehículo. Esa sería la que se utilizaría al día siguiente para arrollar a los viandantes en Las Ramblas en el atentado terrorista.

La fiscal recuerda que el 17 de agosto de 2017 Younes Abouyaaqoub se dirigió con una furgoneta Fiat Talento hacia la ciudad de Barcelona, donde sobre las 16:50 horas se incorporó a Las Ramblas desde la calle Pelayo, próxima a la Plaza de Cataluña, “entrando a gran velocidad y zigzagueando por el paseo central no transitable y de uso exclusivo para peatones”, causando daños en el quiosco del n° 77 y “arrollando a las personas que por allí caminaban, deteniéndose cuando ya le fue imposible avanzar, a la altura del Pía de la Boquería , encima del mosaico de Joan Miró, a la altura del n° 73″. En un trayecto de 800 metros, el terrorista provocó la muerte de 14 persoans y dejó heridos a 131 viandantes.

En su huida asesinó con un arma blanca a otra persona para apoderarse de su vehículo. Cuatro días después, sería abatido por los Mossos en un camino rural del término municipal de Subirats.

En el interior de la furgoneta los agentes localizaron el pasaporte español de Mohamed Houli Chemial, el NIE de Younes Abouyaaquob, el contrato de alquiler de la furgoneta de la empresa Telefurgo a nombre de Driss Oukabir y diversas súplicas manuscritas por Younes Abouyaaquob que alentaban a la Yihad.

Sobre la una de la madrugada del día siguiente, 18 de agosto, otros integrantes de la célula yihadista -Mohamed Hichamy, El Houssaine Abouyaaqoub, Omar Hichamy, Said Aalla y Moussa ‘Oukabir (hermano de uno de los procesados) llegaron en un Audi al paseo marítimo de Cambrils, dirigiéndose hacia un control de los Mossos, “atropellando a viandantes en su camino y colisionando violentamente” contra un vehículo policial. Tras volcar el automóvil, los cinco abandonaron el coche armados con cuchillos y un hacha y portando los cinturones bomba simulados, agrediendo a las personas que se encontraban a su paso. Cuando fueron abatidos por los disparos de los Mossos ya habían matado a una mujer y herido a otras once personas.