El Gobierno se compromete con Airbus a impulsar programas militares para minimizar los recortes de empleo

Anuncia la adquisición de aviones de reabastecimiento en vuelo y de patrulla marítima

El Gobierno ha anunciado esta tarde un plan de apoyo apoyo a la compañía Airbus y al sector aeroespacial y de defensa para tratar de paliar la crisis en la que se ha visto sumido a causa de la pandemia del coronavirus. A cambio, el fabricante europeo se ha comprometido a “minimizar el impacto en los empleos en España y buscar fórmulas y soluciones para las plantas con menor carga de trabajo, teniendo en cuenta su localización”. Entre las iniciativas que han acordado, destaca el impulso a varios programas militares que supondrían una serie de adquisiciones que las Fuerzas Armadas, en concreto el Ejército del Aire, llevan años reclamando, como son los aviones de reabastecimiento en vuelo y los de patrulla marítima.

Es solo una de las patas de un ambicioso plan con el que el Ejecutivo y la empresa buscan minimizar el impacto sobre el empleo en las factorías españolas de un sector que, en su conjunto, genera más de 150.000 puestos de trabajo (57.618 directos) y que facturó en 2019 13.040 millones, un 10% más que en 2018 y el doble en la última década.

Durante una reunión que han mantenido esta tarde el CEO de Airbus, Guillaume Faury, con el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y varios ministros (Defensa, Comercio, Industria y Turismo, y Ciencia), el Ejecutivo se ha comprometido, por un lado, a impulsar un Plan Tecnológico Aeronáutico (PTA), ligado a los Fondos de Recuperación de la Unión Europea, que será gestionado por la Agencia Española de Innovación, dotado con 185 millones hasta 2023.

Y por otro, el Gobierno anuncia un impulso en determinados programas de defensa con el lanzamiento de nuevas iniciativas:

  • Transformación de 3 aviones A330 en aviones de reabastecimiento en vuelo (MRTT, por sus siglas en inglés). Se trata de una prioridad para el Ejército del Aire desde que dicha capacidad se viese mermada con la baja de los Boeing 707 en 2016 y que hasta ahora suplían los “Hércules”, a punto de ser dados de baja también. Estos tres MRTT supondrían un gasto que ronda los 800 millones.
  • Adquisición de 4 aviones C295 para Patrulla Marítima. En la actualidad, el Ejército cuenta para esta tarea con tres aviones P.3 Orion y ocho CN-235, ambos a punto de cumplir su vida operativa.
  • Lanzamiento de un programa conjunto entre el Ministerio de Defensa y el Ministerio de Interior para la adquisición de 36 helicópteros H135 en una primera fase de seis años, ampliable a 59 en una segunda fase. Y un programa del Ministerio del Interior para adquirir cuatro helicópteros H160 en los próximos seis años.
  • Inicio de la Fase II de desarrollo del programa NGWS/FCAS (Futuro Sistema de Combate Aéreo), en el que se incluye el conocido como caza europeo del futuro, continuando su desarrollo en los próximos años. Un ambicioso programa del que también forman parte otras tres empresas españolas: GMV, Sener Aeroespacial y Tecnobit.
  • Facilitar la financiación del actual contrato del helicóptero NH90, cuya primera unidad para el Ejército del Aire, bautizada como “Lobo”, se espera este año.
  • Anticipar pagos asociados a la participación española en el programa del avión de transporte A400M.
  • Analizar la posibilidad de lanzar un estudio de concepto y viabilidad para el desarrollo de un avión entrenador avanzado, como programa estratégico abierto a otros países aliados (Francia y Alemania), que refuerce las capacidades de la industria española de diseñar, certificar, producir y mantener un avión completo, orientado al futuro entrenador para el futuro sistema de combate aéreo.
  • Llevar a buen término los programas internacionales del helicóptero de ataque “Tigre” en su versión MK-III (más modernos y tecnológicos que los 24 con los que actualmente cuenta el Ejército de Tierra) y el de aviones no tripulados MALE (”Eurodrone”). El objetivo es incrementar las capacidades de la Europa de la Defensa e impulsar una Base Tecnológica e Industrial de Defensa en Europa

En la parte civil, el Gobierno también se ha comprometido a impulsar varios programas.

  • Profundizar los mecanismos de financiación a la exportación con apoyo oficial.
  • Impulsar ayudas a proyectos de desarrollo de las empresas de la cadena de suministro.
  • Dar continuidad, por parte del Ministerio de Industria, Comercio y Turismo, al programa de apoyo a la innovación de procesos en el sector aeronáutico para el periodo 2020-2025 con una dotación anual mínima de 15 milones.
  • Constituir un Fondo de Apoyo a la cadena de suministro dotado con un mínimo de 100 millones de euros que permita su desarrollo y consolidación, con la cooperación de Airbus y el apoyo de TEDAE.
  • Ampliar la participación de Airbus España en los programas espaciales como consecuencia del incremento en más de un 25% de la inversión española en los programas de la ESA.
  • Estudiar y adoptar medidas temporales en el ámbito laboral para mitigar el impacto de la crisis en el sector, preservando el conocimiento y las competencias.

A cambio de estos apoyos, Airbus se compromete a:

  • Minimizar el impacto en los empleos en España y buscar fórmulas y soluciones para las plantas con menor carga de trabajo, teniendo en cuenta su localización.
  • Adoptar un acuerdo de seguridad y defensa que salvaguarde los intereses esenciales del Estado español comprometiéndose en la custodia de los activos españoles en una filial de Airbus en España.
  • Airbus en España mantiene la responsabilidad sobre el fuselaje posterior y el empenaje (RFE) de los actuales y futuros productos Airbus Comercial. Asimismo, también reconoce su posición relevante en tecnologías de composites en pre- 4 impregnados haciéndola responsable del desarrollo, industrialización y lanzamiento de producción de grandes estructuras complejas de composites en pre-impregnados fuera del RFE. Esto afecta los próximos desarrollos de Airbus en los ámbitos señalados.
  • En el área de Espacio, la compañía realizará acciones para obtener una mayor participación de las filiales españolas en el mercado comercial del grupo (observación de la tierra o telecomunicaciones), así como la designación de España como canal prioritario para las acciones comerciales del grupo con Latinoamérica en materia espacial.