Podemos oculta los ingresos desde 2018 en su portal de transparencia

El partido lleva año y medio sin actualizar sus cuentas, precisamente el intervalo en el que ocurrieron los hechos denunciados por el abogado «purgado» Calvente

Pablo Iglesias
Pablo Iglesias FOTO: Óscar Cañas Europa Press

José Manuel Calvente, abogado de Podemos desde 2014 hasta diciembre de 2019, ha abierto un frente judicial sin precedentes en la historia de la formación política que dirige el vicepresidente del Gobierno. A diferencia de anteriores procedimientos judiciales, el denunciante en este caso es una persona de dentro, un hombre que ha formado parte del núcleo duro de Iglesias desde el principio, la persona a la que el propio secretario general de Unidas Podemos le encargó su defensa ante los tribunales.

A su experiencia de jurista a la hora de montar un caso se une en su caso el acceso privilegiado, durante años, a todo el rastro documental que el partido morado ha ido dejando a lo largo de sus 6 años de vida. Precisamente esta información sobre sus cuentas internas, en contradicción con el proverbial compromiso con la transparencia del partido, está siendo negada a los inscritos y votantes de Podemos y al público en general: Podemos lleva sin actualizar la información de su portal de transparencia con nuevos datos de ingresos y gastos desde finales de 2018, es decir, desde hace un año y medio.

A cierre de aquel ejercicio el partido reconoció ingresos totales por valor de 16,9 millones de euros de los cuales 7,2 fueron en concepto de subvenciones; 6,1 de aportaciones de los grupos institucionales del partido en las diferentes administraciones del estado; 2,8 millones de aportaciones de los cargos públicos de Unidas Podemos, es decir, la parte que no podían cobrar de sus sueldos por ser superior a tres salarios mínimos interprofesionales (SMI); y finalmente las aportaciones de que provenían de las cuotas de los votantes del partido. Sin embargo a partir del 31 de diciembre de 2018 la opacidad es completa y la fecha no deja de ser significativa ya que es precisamente a partir de ese momento cuando se produjeron los hechos en los que se sustenta la denuncia de José Manuel Calvente.

Tampoco existe información actualizada sobre los ingresos del secretario general del partido, Pablo Iglesias. En el portal de transparencia de Podemos la última nómina que aparece es la correspondiente a junio de 2017 y que ascendió a 3.088,73 euros. En cualquiera de los casos, los simpatizantes de Podemos no tienen razones para preocuparse por que su líder llegue a final de mes. Según el último saldo reconocido por Iglesias en su declaración de bienes tenía, a 9 de mayo de 2018, 100.054, 24 euros en dos cuentas corrientes y dos de ahorro. El estado del portal de transparencia de Podemos es tan desangelado que el propio secretario de general de la formación de extrema izquierda no tiene actualizado el número de hijos a su cargo, que es actualmente tres pero que en la web del partido sigue apareciendo como cero.

Es pertinente recordar asimismo que la subida del Salario Mínimo Interprofesional (SMI) a 950 euros que decretó un Consejo de Ministros en el que participaron Pablo Iglesias e Irene Montero poco antes de la pandemia, el 4 de febrero, benefició especialmente a todos los dirigentes y militantes de Unidas Podemos que ocupan cargos públicos en las instituciones municipales, autonómicas o estatales, que, debido a una regla interna del partido, tienen limitado su salario al equivalente de tres SMI, es decir, 2.850 euros netos en 14 pagas. A esta subida tanto Pablo Iglesias como Irene Montero, que tienen tres hijos en común, pueden añadir a esa cantidad 1.425 euros mensuales cada uno, a razón de medio SMI por cada hijo a su cargo. La cifra total del sueldo es, por tanto, de 4.275 euros al mes por cabeza.

El velo de opacidad que se ha cernido sobre el portal de transparencia, como se apuntaba anteriormente, cubre el periodo de tiempo en el que, según el abogado «purgado» José Manuel Calvente, se desarrolló un trama delictiva en Unidas Podemos en los que, a juicio del letrado, podrían darse delitos como el blanqueo de capitales, revelación de secretos y allanamiento informático, administración desleal o financiación ilegal del partido. Nadie sabe a ciencia cierta la profundidad del fichero de documentos con el que Calvente fundamenta sus acusaciones pero a juzgar por el puesto y el nivel de confianza que ostentaba parece justificado afirmar que este será el más complicado de los calvarios judiciales del actual vicepresidente.

Uno de los principales protagonistas de esta trama delictiva –según la declaración telemática del miércoles de Calvente– es el socio fundador de Podemos Juan Carlos Monedero. Monedero negó ayer que exista una «caja b» en la formación morada con la que presuntamente pagarían sobresueldos irregulares a algunos de sus miembros y cargó contra el ex abogado del partido por acusarlos sin aportar pruebas.

«Calvente está enfadado porque le han despedido», subrayó el ex dirigente de Podemos en una entrevista en Telecinco. Monedero aseguró que estudiará si toma medidas legales contra José Manuel Calvente. El socio fundador de Podemos defendió que él ha declarado todos sus trabajos y negó la existencia de «comisiones ilegales». En este sentido, recalcó que no existen pruebas sobre estas acusaciones y consideró que «llueve sobre mojado» dentro de Podemos en relación a los casos judiciales, recordando «en qué ha quedado» el informe PISA o el asunto relacionado con la tarjeta SIM del teléfono de la ex asesora de Pablo Iglesias Dina Bousselham.