Ignacio Garriga será el candidato de Vox a la Generalitat

Entrevista. El diputado volverá a Cataluña para ser el cabeza de cartel de los de Abascal en unas autonómicas aún sin fecha

Aún no hay fecha para las elecciones catalanas, pero Vox ha designado ya a su candidato para «dar la batalla por la libertad». Ha emprendido el camino inverso, el del catalán que estando en el Congreso, en Madrid, vuelve a su tierra. Acepta la encomienda con «orgullo», por el desafío histórico que supone, y porque quiere liderar la oposición. Asegura que la batalla que libra ahora “es para las generaciones futuras, para que puedan vivir en la Cataluña que vivieron nuestros padres”.

–¿Ya han elegido candidato para las elecciones catalanas?

–Sí, el candidato a la Presidencia de la Generalidad seré yo, así lo ha decidido el Comité Ejecutivo Nacional. Es una responsabilidad enorme el liderar y dar voz a millones de catalanes que, durante 40 años, se han sentido abandonados por todos los partidos y por los llamados constitucionalistas.

–¿Cómo lo afronta?

–Con muchísima ilusión y responsabilidad. En Cataluña habrá un partido que haga frente al separatismo, rompa con las políticas de seguidismo que han hecho históricamente populares y PSOE. PP y Cs se han convertido en cómplices del separatismo.

–¿Por qué?

Cs se ha convertido en cómplice del separatismo por los acuerdos a los que ha llegado con Sánchez y su huida cuando ganaron las elecciones en Cataluña: en lugar de estar con los catalanes se marcharon a Madrid. Yo, vuelvo a mi tierra, junto a mis compatriotas, a hacer frente al separatismo, al consenso progre que silencia la inmigración ilegal, el multiculturalismo que nos intenta imponer de la mano de Sánchez, denunciar esa Cataluña sin ley donde la delincuencia está campando a sus anchas, la falta de libertad para educar a nuestros hijos... Demostraremos que es posible que se acabe la impunidad.

–¿Qué proponen?

PP y Cs se han arrogado la constitucionalidad, pero sus fórmulas no han funcionado. Con ellos se ha producido un golpe de Estado en nuestra nación cuando pudieron aplicar el 155. Unos, por cobardía, no intervinieron en TV3 y otros, por puro tacticismo se pusieron a negociar la convocatoria electoral. Proponemos una lucha sin cuartel contra el separatismo y la ilegalización de los partidos que no condenen la violencia y pretendan dinamitar la unidad de la nación.

Liderar la oposición

–¿Le preocupa que se reproduzca el efecto vasco y avance más el separatismo?

– No sé si será o no. Lo que tengo claro es que Vox ha sido el movimiento que ha contribuido a acabar con políticas de izquierda, como en Andalucía, Madrid o Murcia. Defendemos lo mismo en todo el territorio nacional. Las familias están pagando la inseguridad, la okupación se ha convertido en una actividad delictiva rutinaria por la connivencia del separatismo y la izquierda. Hay que dar a los catalanes voz a sus problemas reales y denunciar esa Cataluña que ha dejado de lado la prosperidad, para dar paso a la ruina por los delirios separatistas. Abanderan el ecologismo desbocado, penalizando a nuestros trabajadores, impone el feminismo radical, ese globalismo que deshumaniza y destruye a nuestro tejido industrial. Puede haber una gran sorpresa y esperamos liderar la oposición en Cataluña.

–Pero a Torra parece que no le pasa factura nada...

– Torra permanece en el cargo por la debilidad del Gobierno de España. Es un presidente ilegal. Estoy convencido de que sí le pasará factura su gestión criminal de la pandemia y su nefasta gestión, que está condenando a la ruina a muchos trabajadores y familias.

-¿Por qué cree que en Cataluña está afectando tanto el coronavirus?

-Torra reclamaba la gestión de las competencias ante la crisis de la pandemia; y ha sido cuando las ha tenido, cuando ha ido a peor, más si cabe con la nefasta gestión criminal del Gobierno de Sánchez. Parecía que no se podía hacer peor, y luego llegó Torra. Eso demuestra que son incapaces de gestionar los problemas de los catalanes y no hacer nada que no sean crear cortinas de humo. Si valoramos la actividad parlamentaria de los últimos años, el 80% van encaminadas a romper el ordenamiento constitucional, a crear estructuras paralelas al Estado, destinar cantidades ingentes para su agenda ideológica... Prefieren tirar de corrupción, subirse sueldos, crear más direcciones generales en lugar de subir el sueldo a los médicos o destinar más para partidas sanitarias.

–¿Serán unas elecciones libres?

La libertad en Cataluña está cercenada y todos los que tratamos de desmontar la red clientelar, creada por el nacionalismo y denunciar la corrupción institucionalizada vamos a ser objeto de críticas, acosos y violencia. Frente a sus intimidaciones e intentos de silenciarnos redoblamos nuestro compromiso en dar la batalla por los catalanes que son a los que les han secuestrado y retirado la voz en las instituciones. El parlamento de Cataluña se ha convertido en un circo sectario. Vemos que crean cortinas de humo alrededor de la Monarquía. Lo que deberían hacer es crear plenos extraordinarios para hablar de los ERTE, de los rebrotes, de los comercios que han cerrado, del paro. Es fundamental que Vox entre en el parlamento catalán.

–¿Qué se juega Cataluña?

– La libertad, la seguridad y la defensa de los intereses nacionales frente al separatismo que pretende crear odio y empobrecimiento. El odio a España es tal, que antes serían capaces de instaurar una República islámica de Cataluña que una República independiente. Es un tema gravísimo, hay que dar la batalla cultural.

-¿Qué le parece que Puigdemont llame “huido” al Rey emérito Juan Carlos I?

-Aquí el único huido ha sido él, que se metió en el maletero de un coche y se marchó, sin decírselo a nadie. Espero que más pronto que tarde sea juzgado por los graves delitos que cometió en su día. Sus declaraciones demuestran su poca catadura moral. Es un impresentable.

Moción de censura

–Anunciaron una moción de censura. ¿Le preocupa dar oxígeno a Sánchez y a sus socios con ella?

–Vox ha venido a ejercer una oposición leal a los españoles, lo que significa hacer lo posible para que los responsables de la pandemia y de la mayor crisis salgan del Gobierno. No hacemos la moción para estar nosotros, sino que el interés de Vox es servir a España y a los españoles y por ello, estamos dispuestos a acordar con el resto de partidos una solución que pase siempre por sacar a Sánchez del Gobierno y devolver la voz a los españoles. Todos aquellos comentarios que digan que refuerzan al Gobierno de la nación, son estrategias para no posicionarse claramente.

–¿No es un órdago al PP?

–Para nada. Es una oportunidad para todos los que estén comprometidos con España den un paso al frente de una moción que es un clamor en las calles. Es una moción para derrocar al Gobierno social comunista, sustentado por separatistas y Bildu etarras.

-Si no encuentran ese consenso, ¿decidirían no presentarla?

-No, los 52 hemos venido a hacer una oposición y es fundamental que echemos a este Gobierno del paro y la ruina. Es un deber patriota. Seguiremos hacia delante, pase lo que pase. Ojo a las sorpresas que puedan suceder en las próximas semanas o mes. No ejercer de oposición es hacer de muleta del Gobierno.

–¿Sabe cómo va la negociación del candidato para la moción?

–No, de momento se está hablando mucho, pero aún no se puede decir nada de con quién o no. Se está trabajando muchísimo en pro de los españoles, porque estamos en una situación de extrema gravedad.

Víctima de racismo ideológico

«Padre de familia numerosa. Orgulloso de mi patria, España. Odontólogo». Así se define Ignacio Garriga (San Cugat del Vallés, 1987). Los que le conocen aseguran que pone en el centro de su vida a su familia. De padre español y madre guineana, confiesa que ha sentido más racismo por su ideología que por el color de su piel. Se topa con el insulto constante en facetas cotidianas como salir a cenar con su mujer o incluso al hacerse las fotos de esta entrevista. “Me llaman fascista, catalán de mierda, vete de aquí´. “Nos quieren expulsar de nuestra tierra por señalar a unas personas que lo que han hecho a través de la educación es adoctrinar a nuestros hijos, apoyados de unos medios de comunicación”.
Habla perfectamente catalán y lo emplea indistintamente con los amigos junto al castellano. En casa emplea la lengua de Cervantes. Asegura que normalizar el castellano en Cataluña “es una asignatura pendiente y una batalla que tendremos que dar”. ¿Y qué le ha dicho su familia? “Mis hijos encantados de que papá vuelva a dormir todas las noches con ellos y en parte, un sentimiento de orgullo por haber aceptado una responsabilidad ardua, algo que asumo con humildad”.