La exhumación y la Covid vacían el Valle de los Caídos

Desplome de ingresos: La afluencia a la basílica se desploma tras el traslado de los restos de Francisco Franco. Recibe un 81,7% menos de visitantes que en 2019

VALLE DE LOS CAIDOS
VALLE DE LOS CAIDOS@ C.PASTRANOLa Razón

Las visitas turísticas al Valle de los Caídos se redujeron un 81,4% en los siete primeros meses del año en relación con el mismo periodo del año pasado, cuando el Gobierno de Pedro Sánchez ultimaba el traslado de los restos de Franco hasta el madrileño cementerio de Mingorrubio. Según los datos facilitados por Patrimonio Nacional a LA RAZÓN un total de 32.702 personas visitaron la abadía entre los meses de enero y julio de este año frente a las 203.439 que lo hicieron en 2019, lo que supone un drástico descenso.

Dos motivos explican este importante descenso de visitantes. Por un lado, sin los restos de Francisco Franco en su interior, el Valle de los Caídos ya no es lo mismo porque no atrae a las decenas de miles de nostálgicos ni curiosos que sí lo hacía antes de la exhumación. Por otro lado, la incidencia de la pandemia del coronavirus en todo el planeta ha modificado los hábitos de millones de personas a lo largo de todo el planta. En este sentido, la visita a lugares históricos y museos se está desplomando en toda España, y el Valle de los Caídos no es ajeno a esta circunstancia.

A falta de finalizar el año, las visitas al Valle van camino de marcar mínimos históricos por debajo, incluso, de las registradas antes de que Pedro Sánchez llegara a La Moncloa y anunciara a bombo y platillo su intención de exhumar los restos de Franco en virtud de la proposición no de ley aprobada en el Congreso de los diputados en mayo de 2017 con 198 votos a favor, 140 abstenciones y 1 voto en contra.

Visitantes Valle de los Caídos
Visitantes Valle de los Caídos FOTO: T. Nieto

A principio de año, en enero y febrero, visitaron la abadía 9.619 y 12.582 personas, respectivamente, frente a los 19.686 y 24.705 personas que lo hicieron en 2019, coincidiendo con el anuncio del Pedro Sánchez de seguir adelante con la exhumación después de que el prior dijera que no la facilitaría y después de que el Consejo de Ministro ordenara el traslado de sus restos. Durante los meses de marzo, abril y mayo, las visitas a la basílica fueron casi inexistentes dado el decreto de estado de alarma en todo el territorio que limitó la movilidad de los ciudadanos. Aún así, durante los 15 primeros meses del mes de marzo, un total de 3.477 personas, se acercaron a Cuelgamuros. Precisamente, durante estos tres meses del año pasado, el Valle de los Caídos registró sus mejores números en los siete primeros meses del año con una media de 35.000 visitas al mes.

Con la llegada de la nueva normalidad, las visitas al complejo se reanudaron. Sin embargo, los visitantes estuvieron muy por debajo de la media. Tres mil personas en junio acudieron al Valle de los Caídos y otras 4.000 fueron en el mes de julio. Pese a ser los meses de verano, el freno de la actividad turística repercutió notablemente en las visitas.

2018, año récord

Asimismo, sin Franco enterrado entre el altar, el atractivo turístico por Cuelgamuros ha caído notablemente al igual que los ingresos para Patrimonio Nacional por la venta de entradas al público.

Estas cifras están muy lejos de las logrados en 2018, cuando la basílica registró sus mejores números. En aquel año, largas retenciones de hasta 5 kilómetros se divisaban desde la A-6 que conducía al complejo. Pedro Sánchez había abierto el debate sobre la exhumación de los restos de Francisco Franco y se produjo un importante repunte de visitantes atraídos por la curiosidad y la polémica en torno al lápida. En 2018 las visitas al Valle de los Caídos crecieron como nunca después de su reapertura en junio de 2012. Por la basílica pasaron 378.875 personas. En 2017 fueron 283.277 los visitantes, es decir un crecimiento es de un 33,5%.

A tenor de las visitas recibidas durante los primeros sietes meses del años, toda apunta a que el ejercicio de 2020 será uno de los peores de la historia. A la falta de curiosidad, el nuevo aspecto de la basílica del Valle de los Caídos tras la exhumación de Franco ya no atrae.

Visitas bajo estrictas medidas de seguridad

Al igual que en el resto de atractivos turísticos, el Valle de los Caídos se ha adaptado a la situación de pandemia. Se han establecido aforos máximos para acceder a cada uno de los monumentos de Patrimonio Nacional y es preferible comprar las entradas por Internet. Además, solo admite el pago con tarjeta y no se permitirá la visita guiada. Todo los visitantes deben mantener una distancia de dos metros y llevar siempre la mascarilla