Enmienda total de Casado a Cayetana

El líder popular rebate ante la dirección todos los reproches de la ex portavoz: descarta un pacto con Sánchez, exhorta a todos a defender al Rey y reivindica la batalla cultural a partir de los problemas reales

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Lejos de instalarse en el debate interno, el Partido Popular escribe ya una nueva página. Prepara su estrategia en el Congreso de cara al nuevo curso político y apuntala su hoja de ruta para continuar con firmeza su labor como principal partido de la oposición. Se muestra como una opción «consolidada» y solo entiende una batalla a la que dirigir sus esfuerzos; la de construirse como alternativa al Gobierno de Pedro Sánchez. Un mensaje claro y con ánimos a no gastar tiempo en las últimas polémicas tras la deslealtad de su ex portavoz Cayetana Álvarez de Toledo. El de ser la alternativa al PSOE, es una clara advertencia destinada a poner coto a cualquier idea de alumbrar un gobierno de concentración PSOE-PP, o a la posibilidad de pactos, tras la salida de la portavoz, según fuentes populares.

Con referencias directas a los desencuentros mantenidos con su ya ex portavoz, el líder de los populares, Pablo Casado fue desmontando ante su directiva nacional reunida ayer, una a una todas las reclamaciones que ésta venía haciendo en contra de la tutela de la cúpula nacional, cuestiones que fueron consecuencia de su destitución. Una enmienda total a la ex portavoz, con la que se deja claro que el partido ya la sitúa fuera.Ante su junta directiva disipó cualquier rescoldo de dudas sobre un pacto con el Gobierno. «No podemos formar parte de la gobernabilidad de Pedro Sánchez. No somos el recambio de Podemos. No somos una muleta sustitutoria». Ratificó además que en el PP nadie «aspira a ser ministro de Sánchez». Con el Gobierno solo pactará para acometer una reforma legal sanitaria contra la pandemia, defendió. Pidió a sus barones una defensa férrea hacia la Monarquía. «No hay pacto posible con quienes piden la abdicación del Rey, la independencia de Cataluña y el blanqueamiento de los batasunos». Otra enmienda más a la ex portavoz, la de la batalla a las ideas, que ésta enarbola con la división de discursos pasados. «Me presenté a presidir el PP con un firme compromiso de dar la batalla de las ideas, de la libertad, frente a los nacionalistas, los populistas y los radicales», reivindicó.

Así, Casado fijó la postura oficial que a partir de ahora deberá regir su partido en la era «post-cayetana». La dirección debe centrarse en ser «una fuerza tranquila», pero «imparable», dijo en referencia a los últimos ataques de radicalidad que acusaban desde los partidos de la izquierda en el Congreso por el discurso de su ex portavoz. Según su análisis, su formación debe ser «un partido grande». «Ahora tenemos que tener una puerta ancha y ser la casa común del centro derecha». Arengó además a sus barones a salir «al encuentro de la mayoría silenciosa» y a ser «un proyecto transversal y emocionante». La máxima que se fijan los de Casado es la de «cobijar de nuevo a 10 millones de españoles».

Durante su discurso no rehuyó en hacer alusiones a las banderas que no debía adoptar su partido. Frases como «no hacen falta trincheras que suenan como puños» o «el PP no defiende ideas para el autoconsumo» y «lo difícil no es poner la libertad de uno mismo por delante, sino defender la libertad de todos» sonaron a punto final en el ideario popular tras el paso de Álvarez de Toledo.

Bajo la premisa de Casado de que la única «ancla» del partido es España» y «nuestra vela la libertad» ratificó a sus nuevos cargos en la dirección; Cuca Gamarra como portavoz parlamentaria; José Luis Martínez Almeida como portavoz nacional –que se convierte de facto en «número tres» de Casado– ; y Ana Pastor como vicesecretaria de Políticas Sociales. Casado justificaba la nueva etapa de su partido dejando atrás dos años de continuas polémicas con su portavoz , que le habían valido de críticas tanto dentro como fuera del partido. Además atribuyó a estos nombramientos una «renovación con simbiosis de experiencia» al haber ostentado, previamente, cargos de gestión en la administración pública. «Todos ellos son una referencia de cercanía, humildad, credibilidad, coherencia y solvencia», respaldó. De hecho, Casado quiso agradecer a su ex portavoz su trayectoria en el partido durante los dos últimos años y recalcó que el PP «siempre será su casa», dijo. Casado cuenta con el aval de un equipo de fieles y moderados para el nuevo curso político. Reúnen también el benepláctio de la dirección, según fuentes populares.

NUEVO COMITÉ DE ALCALDES

Casado aprovechó la reunión de para acometer más cambios dirigidos a fijar esa estructura de partido de Gobierno. Entre otros nombramientos, el alcalde de Badalona, Xavier García Albiol será el presidente del comité de alcaldes que se enmarca en la iniciativa de aupar el municipalismo en un momento en el que el PP relanza su ofensiva contra el Gobierno por su acuerdo con la para usar remanentes locales.