La Fiscalía del Tribunal de Cuentas cree que Podemos simuló un contrato de 363.000 euros y pide que se investigue

La Fiscalía aprecia un posible delito de fraude electoral y otro de de falsedad documental en la facturación de las subvenciones que recibió con motivo de las elecciones del 28-A

Thumbnail

Las cuentas de Podemos relativas al uso de la subvención electoral del 28 de abril de 2019 están a un paso de ser investigadas por la Justicia. Tal y como ha adelantado esta mañana la Cadena Ser y ha podido confirmar LA RAZÓN, el fiscal del Tribunal de Cuentas, Miguel Ángel Torres Morato, ha redactado un informe interno en el que concluye que debe ser la justicia ordinaria quien investigue la contabilidad de Unidas Podemos en estos comicios. En concreto, pide que se dé traslado a un juzgado la facturación de servicios con la consultora Neurona Consulting. Esta recomendación elaborada por la Fiscalía del Tribunal de Cuentas llega después de que el propio órgano fiscalizador, en su informe sobre las elecciones del 28-A, detectase que la formación de Pablo Iglesias facturó 133.100 euros no justificados y otros 290.000 cuyos conceptos no corresponden a gastos electorales y cuya prestación efectiva no ha sido acreditada.

La más que posible judicialización de estas conclusiones se produce después de que el fiscal del Tribunal de Cuentas haya apreciado dos tipos de delito en los servicios facturados a Neurona y sopesa que el contrato pudo ser simulado. En concreto, el fiscal entiende que hay “hechos que permiten fundamentar la existencia de indicios de la comisión de un delito de fraude electoral (Art. 149.1 de la LOREG) y otro de falsedad en documento mercantil (Art. 392.1 y 390.1 del Código Penal). “Dado que este tribunal carece de competencias para el conocimiento de tales infracciones penales”, continúa, pide que dichos pagos a Neurona se investiguen vía penal. Hay que tener en cuenta que el Tribunal de Cuentas es un órgano fiscalizador de las administraciones pública y no tiene competencias en la arena judicial, de manera que cuando llega a la conclusión de que es posible que se hayan cometido delitos por parte de una institución, un partido político o una fundación vinculada a una formación, el procedimiento habitual es que traslade esos indicios a un juzgado.

De todos los reparos que el Tribunal de Cuentas puso a la utilización por parte de Podemos de la subvención que recibió de las arcas públicas con motivo de los comicios del 28-A, el apartado sobre el que el fiscal ha puesto la lupa es el relativo a los pagos que la formación morada realizó a la consultora Neurona. Tal y como ya informó LA RAZÓN el pasado 8 de agosto, el montante de gasto que no puede ser susceptible de ser sufragado con una subvención electoral se eleva hasta 290.727,41 euros, con arreglo a lo establecido en el artículo 130 de la LOREG. “Por lo tanto”, concluye el órgano fiscalizador, “de acuerdo con los criterios técnicos aprobados en la Instrucción del Pleno del Tribunal de Cuentas para su aplicación en el presente proceso electoral, los referidos gastos no han sido admitidos como susceptibles de ser financiados con subvenciones electorales”.

Extracto del informe del Tribunal de Cuentas sobre el gasto electoral de los partidos políticos en las elecciones del 28-A- FOTO: Tribunal de Cuentas Tribunal de Cuentas

En lo que concierne a la labor realizada por Neurona, el informe fiscalizador señalaba “que no se trata de un trabajo de consultoría al tener como objetivo la elaboración de líneas de campaña, la estrategia y el análisis de candidatos/as y la producción de material de carácter electoral”, un elemento que según la legislación electoral, no se considera comprendido en los conceptos enumerados en el artículo 130 de la LOREG. “Por otra parte, procede indicar que si bien, como señala la formación en alegaciones, en la fiscalización se aportaron vídeos y diseños publicitarios, no ha quedado suficientemente acreditada su efectiva elaboración por parte del proveedor. Durante la fiscalización se solicitó a la coalición sucesiva información en relación con el gasto, en concreto, que aportara un presupuesto detallado en el que se desglosaran los distintos servicios a prestar y se valorara económicamente cada uno de los conceptos de facturación”. Podemos remitió entonces al Tribunal de Cuentas “un contrato de prestación de servicios, por importe de 363.000 euros, firmado electrónicamente por las partes contratantes el 6 de mayo de 2019, habido sido emitida la factura correspondiente a dicho contrato el 5 de abril de 2019; en el contrato se recogen los mismos conceptos que se hacen constar en la factura presentada, sin valoración económica individualizada de lo contratado. De la información disponible resulta que la empresa proveedora fue objeto de inscripción constitutiva en el Registro Mercantil el 19 de marzo de 2019, no coincidiendo su objeto social con las prestaciones contratadas”.

De manera que, según el fiscal, hay varios elementos sobre los que debe pronunciarse la Justicia. En primer lugar porque Neurona Consulting se inscribió en el registro mercantil el 19 de marzo de 2019, unos 15 días antes de facturar a Unidas Podemos. En segundo lugar, por el hecho de que “no coincide su objeto social con las prestaciones contratadas”. Y por último, porque no se puede acreditar que esas labores de asesoría -que, en todo caso, no pueden ser computables como gasto electoral y, por tanto, susceptibles, de ser sufragadas por las arcas públicas mediante subvención- se prestaran de una manera efectiva. Todo ello, hace inferir al fiscal del Tribunal de Cuentas que el contrato facturado a Neurona por 363.000 euros pudiera haber sido simulado.