Jaque a las negociaciones de González Laya con el Peñón

Expertos elevan un requerimiento a Exteriores. Alertan de que se puede estar «incurriendo en ilícitos penales como prevaricación»

La desafortunada reunión entre la ministra de Exteriores y el ministro principal de Gibraltar hizo saltar las alarmas sobre la deriva que estaban tomando las negociaciones del Gobierno con Reino Unido sobre el futuro estatus del Peñón. Prueba de ello es un incómodo burofax que se recibió ayer en el Palacio de Santa Cruz: un grupo de profesores universitarios, historiadores, militares en la reserva y expertos en el secular contencioso de España y el Reino Unido a cuenta del Peñón hizo llegar ayer al Ministerio de Exteriores un escrito en el que se adelantaban a posibles concesiones futuras del Gobierno sobre el privilegiado régimen fiscal gibraltareño y requerían que «cese cualquier aproximación a las autoridades británicas y gibraltareñas que permitan un encaje de la Colonia de Gibraltar con España y con la Unión Europea que no sea el de su descolonización inmediata y su reintegración efectiva al Reino de España».

La estrategia llevada a cabo por el Ministerio atenta, según los firmantes, «contra la Constitución y las resoluciones de Naciones Unidas» al ser contrarias a la consecución de la reivindicación histórica de nuestro país, que no es otra que «la recuperación de la integridad territorial de España».

En el escrito, que ya está en Exteriores, se hace un somero repaso del origen del contencioso y se recuerda, por ejemplo, que el Tratado de Utrecht «fue una imposición a España» ya que «los embajadores españoles estuvieron secuestrados un año en París por orden de Luis XIV, Rey de Francia y solo presunto aliado de España, y que nada pidieron objetar a [un acuerdo] que se cimentaba sobre el expolio del Imperio Español». Entre los firmantes del escrito se encuentran los generales Santiago Fontenla y Juan Chicharro (ambos en la reserva), los profesores universitarios Guillermo Rocafort y José Luis Orella, el editor Luis Valiente y el coronel José María Manrique.

El escrito asegura que llevar a cabo «una negociación que busque no la descolonización de este territorio sino la creación de un nuevo estatus para que la colonia se perpetúe en la UE, además de incompetencia política y dejación de funciones, podría encajar dentro de una serie de ilícitos penales como los de Traición, Ultraje a la Nación y de prevaricación por citar algunos».

Los temores de los autores del escrito enviado a la ministra González Laya no parecen infundados. De vuelta de su viaje a Londres para llevar a cabo conversaciones con el Gobierno del Reino Unido en preparación para la siguiente ronda de negociaciones del Brexit, el alcalde Picardo concedió una entrevista al «Gibraltar Chronicle» en la que aseguró que un acuerdo sobre la relación entre el Peñón y Gibraltar tras el Brexit es posible incluso en la circunstancia, muy posible, de que finalmente no haya un acuerdo general entre Reino Unido y Bruselas.

La confianza, por tanto, del líder gibraltareño con el estado de las negociaciones con el Gobierno liderado por Sánchez es sólida, una circunstancia que no invita al optimismo a todos aquellos que en el Campo de Gibraltar y en Madrid temen que las autoridades del Peñón logren perpetuar su privilegiado régimen fiscal.