Caos en Canarias ante la llegada de inmigrantes

Un 573% más de llegadas. El gobierno central deriva a los rescatados a apartamentos turísticos de Gran Canaria y el presidente de la comunidad reclama un «plan de choque»

El goteo de pateras a las Islas Canarias no cesa. En las últimas horas llegaron al archipiélago un grupo de 12 inmigrantes de origen magrebí que fue trasladado al puerto grancanario de Arguineguín por Salvamento Marítimo tras rescatarlos de la embarcación en la que navegaban. Es un escena que se repite este verano en las Islas. Mientras que en la Península la tensión migratoria cae, la ruta Atlántica –como se conoce a la canaria– experimenta un espectacular crecimiento del 573,5% hasta el 31 de agosto, respecto al mismo periodo de 2019.

La situación es insostenible. Sin mucha cobertura mediática, las instalaciones de acogida y los centros de estancia temporal de la comunidad están por encima de su capacidad. Esta circunstancia fue solucionada por el Gobierno Central, a través de la Secretaría de Estado de Migraciones y con la ayuda de la Delegación del Gobierno, con el trasladado de más de un centenar de personas a un complejo de apartamentos en el corazón turístico de la Isla. Esta medida generó un fuerte rechazo entre algunos de los empresarios hoteleros y de la alcaldesa de San Bartolomé de Tirajana. En concreto, la regidora Conchi Narváez (PSOE), mostró este viernes su disconformidad con que los migrantes sean alojados en establecimientos turísticos de Maspalomas ya que consideró, a través de un mensaje en la red social Facebook, que no es el «lugar idóneo». «Dada la grave situación actual desde el Ayuntamiento de San Bartolomé de Tirajana vamos a reclamar ayuda institucional para que nos faciliten más recursos», añadió.

Los rescatados fueron trasladados al complejo Vista Flor y se prevé que en los próximos meses sean más establecimientos los que se sumen a la acogida de estas personas ante el colapso de las instalaciones y la escasez de medios materiales y económicos. Tampoco gusta esta decisión al edil de Turismo, de Gran Canaria, Alejandro Marichal (Coalición Canaria), que a través de la misma red social aseguró: «Jamás pensé que la Delegación del Gobierno, con el silencio cómplice del Gobierno de Canarias, utilizara nuestra principal industria como parche a una nefasta política de inmigración por parte del Gobierno de España». Con una temporada turística casi perdida por la incidencia de la pandemia y el veto de los países europeos a viajar a España, arrecian las críticas a la decisión in extremis del Gobierno Central.

La falta de previsión ante la llegada de pateras está provocando un colapso de las plazas de acogida de todo el archipiélago. Además, el bloqueo en los traslados a la Península desde las Islas genera todavía más presión al sistema de recepción y acogida migratorio canario. De hecho, este viernes, el presidente de la comunidad canaria, Ángel Víctor Torres, reclamó en la Conferencia de Presidentes, «medidas de choque» ante el repunte que se está produciendo en la llegada de inmigrantes a las costas canarias. «Aún nos quedan los meses de mayor arribada», advirtió el presidente canario, al tiempo que pidió al gobierno central que permita el uso de las instalaciones «militares para el cobijo que precisan estas personas una vez que llegan a nuestra tierra».

Los nuevos sistemas de control implantados en las fronteras terrestres de Ceuta y Melilla, la saturación de algunos puntos tradicionales de salida clandestina de inmigrantes o el cierre de otras rutas, como la Mediterránea, favorecen que las «Islas Afortunadas» estén recibiendo, sin contar con los medios suficientes, toda la inmigración que deja de llegar por el Estrecho de Gibraltar o por Italia.

Como consecuencia del cambio de ruta, los inmigrantes se aventuran a viajes cada vez más largos y peligrosos por mar, que parten incluso desde Gambia o Senegal. Una situación muy preocupante porque cruzar a Europa por el Estrecho de Gibraltar supone de 15 a 30 kilómetros. Hacerlo desde Tarfaya (Marruecos) a Fuerteventura, poco más de 100. Intentarlo desde Libia a Lampedusa (Italia), 300, y pretender llegar desde Gambia a Canarias representa un mínimo de 1.800 kilómetros de navegación (equivalentes a ir de Madrid a Berlín en línea recta), costeando hasta Dajla y luego enfilando al norte.

Según los datos del Ministerio del Interior en los primeros ocho meses del año, llegaron 3.933 personas en 136 embarcaciones a las Islas de Gran Canaria. En el mismo periodo de 2019 el número de embarcaciones que arribaron a las costas canarias fue de 50.

El Ejecutivo pide ayuda a los hoteleros

La Federación de Empresarios de Turismo de Las Palmas de Gran Canaria envió a sus afiliados la petición de la Subdelegación del Gobierno para que acojan en sus establecimientos a los inmigrantes que están llegando ilegalmente a las islas ante la falta de lugares para alojarles. Los gastos correrían a cargo de la Administración. El complejo Vista Flor situado en la turística Maspalomas acoge ya más de cien rescatados que estaban en el Muelle de Arguineguín