Procesado por lesionar a dos agentes al grito de ”¡tengo el Covid!” tras saltarse el estado de alarma

Una juez ve indicios de delitos de atentado a la autoridad y lesiones y avala que los guardias civiles emplearon “la mínima fuerza imprescindible” en su detención

Una juez de Ejea de los Caballeros (Zaragoza) ha procesado a un hombre que en la madrugada del pasado 8 de mayo, en pleno estado de alarma, lesionó supuestamente a dos guardias civiles al resistirse a ser detenido después de amenazarles e intentar agredirles antes de escupirles diciéndoles que estaba contagiado por Covid-19.

En la resolución en la que insta a las acusaciones a solicitar la apertura de juicio oral o el sobreseimiento de la causa, la magistrada Carmen García Enciso, acuerda asimismo el sobreseimiento de la denuncia por lesiones que interpuso el investigado contra los dos agentes, al considerar que “no ha resultado acreditado que resultaran causadas por conducta alguna imputable a los agentes”, sino por el empleo de la “fuerza mínima imprescindible para reducir al detenido” y por la propia resistencia que opuso el mismo.

La titular del Juzgado de Instrucción número 2 del municipios aragonés concluye que de las diligencias practicadas “se desprende la existencia de indicios racionales de criminalidad” contra A. J. H. por un delito de atentado y dos de lesiones.

En el auto -al que ha tenido acceso LA RAZÓN-, la instructora recuerda que sobre las 00:20 del pasado 8 de mayo, “encontrándose decretado el estado de alarma y vigente la limitación ambulatoria”, tres guardias civiles de paisano sorprendieron al investigado junto a un contenedor de basura. Tras identificarse, le pidieron que explicara “por qué motivo se encontraba en la vía pública”, a lo que A. J. H. respondió “gritando y amenazando” a los agentes diciéndoles: “Voy a llamar a mis hermanos para mataros, conmigo no se mete nadie”.

Cuando los guardias civiles le comunican que va a ser sancionado por incumplir el decreto de estado de alarma, el hombre reaccionó “escupiendo a los agentes” gritando: “Tengo el Covid idos a tomar por el culo” e incluso intentó agredirles arrojándoles un tablón de madera poco antes de ser detenido cuando pretendía lanzárselo otra vez.

El arresto (a consecuencia del cual el detenido fue atendido de “erosiones” en el brazo derecho) se llevó a cabo, reseña la juez, empleando “la mínima fuerza imprescindible”, pese a que el hombre -que había siso ancionado seis veces en apenas mes y medio por incumplir las restricciones del estado de alarma- mostró “gran resistencia”, obligando a los agentes a retenerlo en el suelo y pedir ayuda a otros compañeros, que tras acudir al lugar lo esposaron finalmente.

La defensa del investigado ha recurrido el sobreseimiento de las supuestas lesiones a su cliente, al que ya se ha opuesto la defensa de uno de los agentes lesionados, que ejerce el letrado de la Asociación Española de Guardias Civiles (AEGC) Jorge Piedrafita, que considera que el hombre cometió además delitos de amenazas y de desobediencia grave.

En un comunicado, la AEGC aboga por la “necesidad de cambiar el tratamiento jurídico que se da a las agresiones” que sufren los miembros de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado “que al no ser considerados autoridad” acarrean “mínimos castigos e invitan y fomentan este tipo de conductas agresivas” contra los agentes. Unos comportamientos, alerta la asociación, que están “creciendo de manera exponencial por la situación de alarma sanitaria”.