PNV y Bildu cercan a Sánchez: el Gobierno ya ha acercado a 58 presos de ETA

El colectivo de presos de ETA sugiere que la única solución para paliar su “dramática” situación es que les excarcelen "sin cumplir las penas impuestas”

El pasado 9 de septiembre, el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, lamentaba la muerte del preso etarra Igor González Sola, preso de la banda terrorista ETA que se quitó la vida en su celda. Un hecho que provocó la indignación y desolación de las víctimas que le tacharon de “miserable” y le acusaron de dar voz a sus “verdugos”. Apenas un día después, la secretaria general del PSOE-PSE, Idoia Mendia, pedía el acercamiento de los presos de la banda terrorista ETA a las cárceles del País Vasco. ¿El motivo? «Los reclusos deberíán estar cerca de sus familias, de sus amigos y sus entornos para favorecer su reinserción». Petición a la que ya nos tiene acostumbrado el PNV, en clara consonancia la política penitenciaria que exige EH Bildu.

Sin embargo, el verdadero motivo no es otro que ganarse el favor de EH Bildu y PNV para sacar adelante unas controvertidas cuentas del Estado. Desde que gobierna Sánchez, Interior ha dado vía libre al acercamiento de 58 presos etarras, tal y como confirman desde la Asociación de Víctimas del Terrorismo (AVT). Las últimas, el pasado 4 de septiembre.

El Ministerio del Interior, que dirige Fernando Grande-Marlaska, ha cedido a una de las viejas reivindicaciones de ETA sin que ninguno de estos reclusos haya pedido perdón a las víctimas ni colaborado con la Justicia para esclarecer los más de 200 crímenes cuya autoría aún se desconoce. De este modo, el Ejecutivo de Sánchez acepta sin dilaciones la llamada “Vía Sortu” de los de Arnaldo Otegi, que proporciona benefecios a los etarras sin contraprestación alguna.

Pese a la pandema de Covid-19 y en pleno periodo estival, la actividad de Interior no ha cesado y desde el pasado mes de junio, otros 13 presos han sido trasladados a cárceles más cercanas aumentando la lista, hasta llegar a los 58. Entre ellos se encuentran Asier Bengoa López de Armentia, Faustino Marcos Álvarez, Idoia Mendizabal Múgica, Jon González González, Zigor Blanco Santiesteban, Gorka Vidal, Iñigo Vallejo, José Luis Barrios, Igor González Sola, Aitor Fresnedo Guerrikabeitia, Iban Apaolaza Sancho, Oihana Bakedano y Raúl Fuentes.

“Sin cumplir las penas impuestas”

Y es que el acoso y derribo para conseguir sus objetivos no termina aquí. Desde el colectivo, el EPPK, que agrupa a los presos de ETA, denuncian que son tratados de forma inhumana y que se les castiga física y síquicamente. Tanto es así, que hace dos días dicho colectivo hizo pública una nota en la que señalaban que la única solución que proponen para tan “dramática” (para ellos) situación, es que se les saque de prisión sin cumplir las penas impuestas. «Es tiempo de que dejen de prorrogar condenas a quienes están enfermos o tienen una edad elevada, es tiempo de abandonar el aislamiento y los regímenes cerrados. Que cesen ya las dobles condenas: la legislación de excepción, la dispersión, la soledad, la irresponsable atención sanitaria... Sin más dilación, que comiencen a repatriarnos», exigen.

Expertos antiterroristas subrayan que un colectivo, dirigido por cabecillas etarras tan peligrosos como Soledad Iparraguirre, “Anboto”; José Javier Arizcuren, “Kantauri”; Jon Olarra Guridi e Irache Sonzábal, es el que “ha marcado” de algún modo las peticiones que después hizo el coordinador general de EH Bildu para dar su apoyo a Sánchez en los Presupuestos Generales del Estado.