Diputados y senadores deberán consignar las actividades desarrolladas cinco años antes de lograr su acta

También deberán comunicar las donaciones, obsequios y beneficios no remunerados de cualquier naturaleza que hayan obtenido para sí durante el mismo periodo

Los diputados y senadores deberán consignar las actividades que hayan desarrollado cinco años de antes de obtener sus actas que puedan condicionar su actividad política o les hayan proporcionado ingresos económicos, según el borrador del nuevo Código de Conducta de las Cortes Generales al que ha tenido acceso Ep.

El Congreso ya aprobó su propio Código ético en 2019 siguiendo las recomendaciones del Grupo de Estados contra la Corrupción del Consejo de Europa (GRECO), pero esta misma institución conminó a las autoridades españolas a extenderlo al Senado, por lo que los servicios jurídicos de las Cortes Generales han redactado un documento con este fin.

Fuentes parlamentarias, indican que el texto ya ha sido distribuido a los grupos del Senado y la próxima semana será objeto de análisis por la Mesa del Congreso, que también tiene previsto repartirlo a los distintos grupos parlamentarios. Cuando se cierre un texto definitivo, tras estudiar las aportaciones que puedan hacer los grupos, el nuevo código deberá ser aprobado en una reunión conjunta de las Mesas de ambas Cámaras. La previsión es que pueda salir adelante antes de que acabe septiembre.

El borrador reproduce el grueso del código que se aprobó para el Congreso, que no se ha llegado aplicar, pero los letrados han introducido algunas modificaciones para mejorarlo técnicamente.

Uno de los cambios radica en que se concreta el periodo sobre el que los parlamentarios deben informar de su actividades anteriores. Así, si en el código del Congreso no se ponía tope temporal, ahora se propone que tengan que informar de las actividades que hayan desarrollado durante el lustro anterior a su desembarco en las Cámaras. Si se trata de actividades por cuenta ajena, tendrán que precisar el nombre de sus empleadores y el sector de la actividad.

También deberán comunicar las donaciones, obsequios y beneficios no remunerados de cualquier naturaleza que hayan obtenido para sí, igualmente durante los cinco años anteriores, incluyendo viajes e invitaciones a actividades culturales o deportivas que, por su valor económico o cualquier otra circunstancia puedan ser relevantes a efectos de un eventual conflicto de intereses.

Otra de las novedades es que se propone obligar a los parlamentarios a informar también de las organizaciones no gubernamentales, fundaciones o entidades similares a las que contribuya o haya contribuido ya sea económicamente o altruistamente.

Además, el futuro código para las dos Cámaras dejará claro que los parlamentarios no podrán aceptar regalos, favores o servicios que les sean ofrecidos por su cargo o pueda entenderse que buscan influir en su labor parlamentaria. Eso ya regía para el Congreso, pero ahora se especifica que tampoco podrá aceptarlos “su entorno familiar”.

Asimismo, ahora sí se especifica que no se deben aceptar presentes que superen los 150 euros, al contrario de lo que ocurría en código del Congreso que no fijaba cantidad alguna.