Otegi insiste en los presos para apoyar las cuentas

El secretario general de Bildu pide “cambios notorios” en el acercamiento de etarras para sentarse a negociar

El acercamiento de presos de ETA a las prisiones vascas es la condición «sine qua non» para que los batasunos apoyen los próximos presupuestos generales del Estado. El secretario general de EH Bildu, Arnaldo Otegi, se encargó ayer de volver a repetirlo, por si hubiese alguna duda tras los últimos gestos del Gobierno de coalición que incluyen el pésame público a un miembro del comando Donosti o el acercamiento de más de 58 etarras a centros penitenciarios cercanos al País Vasco.

En una entrevista en «Euskadi Irratia», Otegi insistió en que o se aplican «cambios notorios» en la política penitenciaria del Gobierno o no se avanzará en la negociación de las Cuentas. Así, sin rodeos, quien fuera condenado por la Audiencia Nacional por intentar reconstruir la ilegalizada Batasuna bajo órdenes de ETA, pone precio al «sí » en los Presupuestos Generales.

Otegi se refirió a este eje de la negociación planteado por los herederos de la ilegalizada Batasuna y admitió que es «delicado», pero que, a su juicio, se solucionaría simplemente aplicando a los reclusos de ETA la legislación ordinaria, de manera que los enfermos y los de mayor edad puedan quedar en libertad y el resto sean trasladados al País Vasco. Lo cierto es que este tipo de beneficios penintenciarios ya se están aplicando desde que el presidente Pedro Sánchez llegó a La Moncloa. Interior ha dado vía libre al acercamiento de 58 presos etarras, tal y como confirman desde la Asociación de Víctimas del Terrorismo (AVT). Las últimas, el pasado 4 de septiembre, coincidiendo con el periodo de vacaciones.

De este modo, el Ministerio del Interior, que dirige Fernando Grande-Marlaska, cede a una de las viejas reivindicaciones del grupo terrorista ETA sin que ninguno de estos reclusos haya pedido perdón a las víctimas ni colaborado con la Justicia para esclarecer los más de 200 crímenes cuya autoría aún se desconoce. De este modo, el Ejecutivo de Sánchez acepta sin dilaciones la llamada «Vía Sortu» de los de Arnaldo Otegi, que proporciona beneficios a los etarras sin contraprestación alguna. Esta política de acercamiento solo tiene un objetivo: ganarse el apoyo de los de Bildu y también de su otro socio, los nacionalistas del PNV.

De hecho, este giro en el acercamiento de presos al País Vasco ya se nota en las calles. El pasado miércoles por la noche en Bilbao se brindó un nuevo homenaje a un preso de la banda terrorista ETA con total impunidad, en medio de los rebrotes por la covid-19 y y sin respetar las normas de distanciamiento social. Ibon Gogeaskoetxe, unos de los nombres fuertes ETA, que fue jefe militar del grupo terrorista, abandonó la prisión de Francia y fue recibido en Bilbao por una multitud de personas que le jalearon sin mantener la distancia de seguridad y algunos sin mascarilla.

No solo el acercamiento de presos de ETA sobrevuela en las negociaciones de la «vía de la investidura» para aprobar los Presupuestos. Otro de los asuntos que está sobre la mesa es la derogación total de la reforma laboral de Mariano Rajoy. Al respecto, Otegi señaló que durante su reunión el pasado miércoles con el vicesecretario segundo, Pablo Iglesias, pudo constatar que el Gobierno «tiene intención, aunque sea parcialmente, de desactivar algunas cosas, como la reforma laboral». Nunca el apoyo a unos presupuestos le había salido tan caro a un Gobierno.