El líder de las juventudes socialistas vascas pide no blanquear a Bildu por “ninguna necesidad aritmética”

Victor Trimiño recordó que la formación de Otegi se niega a condenar los más de 850 asesinatos de ETA

La estrategia del Gobierno de coalición para incorporar a EH Bildu en el acuerdo para los Presupuestos Generales del Estado choca frontalmente con las juventudes socialistas del País Vasco que ven con preocupación el acercamiento a los batasunos como una oportunidad para blanquear a las formación inependentista.

El nuevo secretario general de las Juventudes del PSE, Víctor Trimiño, advirtió ayer tras ser nombrado que “ninguna necesidad aritmética” justifica la decisión del Ejecutivo Central de tratar de incorporar al partido dirigido por Arnaldo Otegui a un acuerdo parlamentario.

Trimiño recordó ante la presencia de la líder de los socialistas vascos, Idoia Mendia, que esa "fuerza política que sigue siendo incapaz de condenar más de 850 asesinatos y que sigue ensalzando a los terroristas que los cometieron”.

En este sentido, el nuevo secretario de las juventudes vascas ha mostrado su voluntad de seguir defendiendo “una convivencia con memoria, sin amnesia y reivindicando el valor supremo de la vida humana como base de cualquier proyecto político respetable” en el País Vasco.

Sus declaraciones se producen en medio de la ofensiva lanzada por el gobierno para tratar de firmar las cuentas del Estado con la vía de la investidura. Sin ir más lejos, la semana pasada el vicepresidente segundo del gobierno, Pablo Iglesias, se reunió con los portavoces de EH Bildu en el Congreso, Mertxe Aizpurua y Oskar Matute, a quienes mostró su “predisposición” a modificar la política penitenciaria. También un día después de que el coordinador general de EH Bildu, Arnaldo Otegi, asegurase que esperaba “cambios notorios” en la política penitenciaria “para poder avanzar en un acuerdo presupuestario”.

No obstante, el blanqueamiento de Bildu, que le está situando como un interlocutor clave en decisiones trascendentales, empezó en Navarra cuando la socialista, María Chivite, logró ser investida gracias a los apoyos de Bildu ya que el voto a favor de dos de los diputados de esta formación y la abstención de otros cinco fueron determinantes. Posteriormente los abertzales firmaron un acuerdo, en medio de las negociaciones de la prórroga del Estado de alarma, para derogar la reforma laboral de Mariano Rajoy.