España y Francia apuestan por crear cuerpos de sanidad militar europeos

Defensa reconoce que la pandemia de la Covid ha puesto de relieve carencias como la falta de personal

La ministra de Defensa, Margarita Robles, ha mantenido esta mañana en Madrid una reunión con su homóloga francesa, Florence Parly, en la que han abordado diferentes temas, desde su apuesta por la Europa de la Defensa a la situación del Sahel, pasando por la lucha contra el coronavirus. Y uno de los asuntos clave que ha estado sobre la mesa ha sido la necesidad de “reforzar al máximo la sanidad militar” europea para poder dar una respuesta conjunta y coordinada ante cualquier pandemia.

Tal y como han explicado en la rueda de prensa posterior a su encuentro, se trata de un proyecto que cuenta con el apoyo de España, Francia, Alemania y otros países, que consideran que la pandemia del coronavirus ha puesto de manifiesto numerosas carencias en el ámbito sanitario militar. En concreto, Robles ha destacado que “el virus ha puesto de relieve que hay una falta de personal, que se ha suplido con el esfuerzo y la entrega de las Fuerzas Armadas”.

Por ello, ha considerado que “una de las grandes asignaturas pendientes que tiene la Europa de la Defensa es que pueda haber cuerpos de sanidad militar europeos”, explicando que no sólo actuarían en caso de pandemias globales como la actual, sino que si un país vive una situación sanitaria complicada, el resto de aliados puedan prestarle ayuda.

El pasado mes de junio, Robles ya reconoció esas carencias, apuntando que “teníamos una Sanidad Militar mas preparada para misiones, pero no tan preparada para una pandemia como la que hemos sufrido. Es algo que debemos ir planificando y teniéndolo en cuenta. Nos hemos dado cuenta de la vulnerabilidad que tenemos y las Fuerzas Armadas han demostrado que es imprescindible que estén preparadas y el numero de médicos que tengamos es importante”.

En la actualidad, las Fuerzas Armadas españolas cuentan con algo más de 3.200 sanitarios militares, repartidos entre los hospitales de Defensa de Madrid y Zaragoza y otros centros, como la Farmacia Militar o el Centro Veterinario de la Defensa. Prácticamente todos, incluido medio millar en la reserva, estuvo activado durante la “Operación Balmis” y en los peores momentos de la pandemia fueron hasta 3.154 los sanitarios del Ejército desplegados, entre los que incluso llegó a haber alumnos de la Escuela Militar de Sanidad.