El Gobierno envía a la UME a desinfectar Mercamadrid

Una treintena de militares se ha desplegado después de que el mayor mercado de Europa solicitara ayuda al Ministerio del Interior

A pesar de que Madrid aún no ha solicitado oficialmente la ayuda de las Fuerzas Armadas para colaborar en la lucha contra el coronavirus (más allá de los 150 rastreadores militares que ya pidió), el Gobierno ha decidido hoy enviar a la Unidad Militar de Emergencias (UME) a Mercamadrid para llevar a cabo labores de desinfección. Así lo confirman desde el Ministerio de Defensa, que aseguran se ha tomado esta decisión como “medida preventiva”.

En concreto, el departamento que dirige Margarita Robles explica que “el Gobierno de España ha activado el dispositivo necesario para que un equipo de desinfección pesada de la UME) se desplace hasta Mercamadrid para llevar a cabo labores de desinfección de las instalaciones frente al Covid19”.

A primera hora de la tarde, un equipo de reconocimiento y el primer escalón (compuesto por cinco militares, tres vehículos ligeros y uno pesado) se desplazaron hasta las instalaciones para valorar cómo se desarrollaría la actuación. Un segundo equipo, con 25 militares, tres vehículos ligeros y tres pesados, llegó poco después para iniciar la descontaminación. Según el Ejecutivo, los uniformados “realizarán durante las próximas horas labores intensas y minuciosas de desinfección en cerca de 200.000 metros cuadrados”.

Y es que el Ejecutivo considera que Mercamadrid es “un enclave estratégico en el abastecimiento de alimentos para la ciudad de Madrid y de gran importancia para buena parte del país”. Esta acción, añaden, se lleva a cabo porque “el Centro Nacional de Protección de Infraestructuras Críticas del Ministerio del Interior ha recibido la solicitud por parte de Mercamadrid y, siguiendo los cauces y protocolos establecidos, se ha puesto en conocimiento del Ministerio de Defensa”.

El equipo de desinfección pesada que desinfectará las instalaciones está compuesto por un cañón nebulizador que la UME ha adaptado a los depósitos de sus vehículos para aumentar la capacidad de desinfección con hipoclorito sódico, consiguiendo así un recubrimiento más efectivo en grandes espacios en un corto periodo de tiempo. Estos nebulizadores ya se usaron durante la "Operación Balmis” para, por ejemplo, desinfectar varias plataformas de distribución, comercialización, transformación y logística de alimentos frescos, como fue el caso de Mercamadrid o en Ifema, para desinfectar pabellones, con la finalidad de bajar la carga viral en esos lugares.