Recibido con honores el preso etarra Rufino Arriaga al salir de la cárcel de Sevilla

Perteneció al “comando Madrid” y se le relacionó con el atentado contra José María Aznar

El entorno proetarra, como han señalado sus dirigenters, no va a renunciar a recibir con honores a los presos de la banda que salen de la cárcel. Estos actos comienzan cuando el recluso abandona el centro donde ha cumplido condena y continúan después en su localidad de residencia.

Es lo que ha ocurrido con el recluso Rufino Arriaga Arruabarrena, que ha abandonado la cárcel de Sevilla II tras cumplir 23 años de condena.

Este individuo fue extraditado por Francia en 2003 y se le imputó su pertenencia al “comando Madrid” durante 1995 y 1996, junto con Ainhoa Múgica Goñi, Juan Antonio Olarra Guridi, Jon Bienzobas Arreche e Idoia Martínez García.

La identidad de los miembros de la célula terrorista fue posible gracias a la identificación de sus huellas en un piso de la calle del Doctor Fleming. En el inmueble había armamento, explosivos, utensilios para fabricar bombas, pelucas, diversa documentación e información elaborada sobre objetivos para atentados, entre otros efectos. Arriaga fue la persona que alquiló y pagó el alquiler del piso con el falso nombre de Felipe Gibaja.

Llegó a estar procesado por el asesinato del ex presidente del Tribunal Constitucional Francisco Tomás y Valiente, en 1996. También se le relacionó con el asesinato a tiros del teniente coronel Jesús Cuesta Abril, en enero de 1997, y con el atentado frustrado contra el presidente del Gobierno José María Aznar, en abril de 1995, cuando era jefe de la oposición y en el que falleció una mujer, entre otras acciones. Finalmente, fue condenado por tenencia de explosivos y depósito de armas de guerra.