“Ve con mucho cuidado, hijo”, el último consejo de la madre de Ignacio Garriga antes de fallecer

El diputado catalán, que defenderá la moción de censura de Vox, despidió a su madre, Cloti, hace seis días. Era su máxima fan y le pidió que fuera a verla para darle un beso antes de ese debate

Fue la primera que le animó a tomar partido de la vida política. Cloti, la madre del diputado catalán Ignacio Garriga, fallecía la semana pasada, a los 73 años, el día que se dio a conocer que sería él quien defendiera la moción de censura. La enterraron el pasado martes, después de que la Covid agravará la enfermedad que padecía. La pandemia también afectó a su padre, quien estuvo grave en el hospital, aunque éste logró superarlo.

Cloti, estaba preocupada por Garriga y antes de irse, sus últimas palabras fueron para darle un útlimo consejo: “Ve con mucho cuidado, hijo”. Aún recordaba el último episodio del Raval en el que, un grupo de radicales le acorraló junto a la diputada Rocío de Meer, cuando visitaban el barrio barcelonés, mientras les lanzaban piedras, huevos, lejía y petardos. Ese día celebraban el cumpleaños de una de sus hijas, y llegó a casa, donde le estaban esperando, con la ropa manchada de huevo.

Ella le inculcó al diputado odontólogo de Vox la vocación de servicio de la política. Solía decirle: “Aquí sentados no haremos nada”. “Fue la primera en darme su apoyo para la moción de censura”, destaca Garriga. “Era mi fan número 1”. Cloti sabía, con pena, que no podría estar presente cuando su hijo subiera a la tribuna de oradores del Congreso ese día. “Estaré pendiente del televisor”, le dijo. Antes, le pidió que fuera a verla. “Ven antes de irte a Madrid, quiero darte un beso”, el de la buena suerte.

Inmigrante, periodista y militante de AP

Cuando se concedió la independencia a Guinea ecuatorial, la abuela del diputado catalán, “Mamá Trosis” -por mamá pantalones-, también recientemente fallecida durante la pandemia, envió a su familia a España para formarse y trabajar. La madre del diputado catalán estudió en Barcelona, y luego hizo periodismo en la universidad de Navarra, aunque no ejerció como tal y montó una papelería en la que, además, vendía chucherías. Por ello la conocían como “Cloti la de las golosinas”. Era militante de la antigua Alianza Popular sobre la que se refundó el PP y no se perdía un mitin.

El diputado catalán pone en el centro de su vida a la familia algo que también le enseñó su madre. Le pidió que cuidara su relación con su hermano Pablo, al que Garriga está muy unido. “Haz caso de mis consejos”, le pidió como último favor. Los últimos días estaba preocupada por los detalles de la comunión de la hija de Garriga, que se celebró el sábado pasado. “Quería saberlo todo” y le angustiaba el hecho de salir a tiempo para llegar. Estaba ingresada en el hospital Mutua de Terrassa del que Garriga destaca su “excepcional trato humano y profesional” y asegura que trataron a su madre “con mucho cariño”.

Cuando el diputado catalán defienda en nombre de los 52 de Vox la moción de censura contra Pedro Sánchez sabe que cuenta con “la mejor intercesora en el cielo”. Y ella, “será mi gran apoyo para defenderla”.