El PNV acusa al Rey de contribuir a la “crispación institucional”

El portavoz en el Congreso Aitor Estaban cree que con su “clamoroso silencio” ha ayudado a que se cree una “polémica artificial”

El portavoz del PNV en el Congreso, Aitor Esteban, ha lamentado este jueves que el rey haya guardado “un clamoroso silencio” tras la “polémica artificial” con el Gobierno y el poder judicial, ya que por haber “callado” ha alimentado “la crispación institucional”. Esteban ha hecho estas manifestaciones durante su intervención en el Congreso para defender la posición del PNV en la creación de la comisión de investigación parlamentaria sobre la Operación Kitchen.

España, ha dicho, “está hecha unos zorros”, ha proclamado, y muestra de ello fue la reciente controversia provocada por la ausencia del rey en la entrega de despachos a la nueva promoción de jueces, celebrada en Barcelona la semana pasada. En ese acto, según las declaraciones del portavoz del PNV, el presidente del Consejo General del Poder Judicial, Carlos Lesmes, “rasgándose la vestiduras”, cargó contra el Gobierno junto a otras asociaciones de jueces y otros magistrados.

“Otro ejemplo de la falta de neutralidad del poder judicial”, ha señalado en referencia a un hecho que ha criticado, porque “o el rey le llamó para decirle que no iba a acudir y le autorizó a hacer público su supuesto malestar, o no lo hizo y el señor Lesmes violó la confidencialidad de las conversaciones con el rey para usar su figura y zaherir al Gobierno”. Para el dirigente nacionalista, “mal lo primero y mal lo segundo”. Sin embargo, la polémica podría haber quedado zanjada si el rey se hubiera pronunciado o hubiera esgrimido su papel constitucional. Esteban ha lamentado que Felipe VI, al haber guardado “un clamoroso silencio” tras los hechos, a los que sucedieron las críticas de algunos ministros de Unidas Podemos, haya contribuido a engordar la “bronca”. A su juicio, la casa real pudo haber “enterrado la polémica” y “pedir serenidad”, poniendo el acento en que su función es meramente constitucional, y por tanto, “no cabe reproche”. Y pudo advertir que la Jefatura del Estado “no es patrimonio de ninguna posición política o ideológica”, lo que se encuadraría en la función “moderadora” que le otorga la Constitución, en palabras de Aitor Esteban.

“Pero el rey ha callado y ha alimentado la artificial polémica y la crispación institucional”, ha concluido. A esta “bronca” se une que el rey emérito “se ha refugiado del mundanal ruido” en Emiratos Árabes, otro prueba de la crisis por la que atraviesan algunas altas instituciones, según su versión.