El juez deja en libertad a los tres detenidos vinculados a un zulo de ETA al no ver riesgo de fuga

Imputados por un delito de tenencia de explosivos con fines terroristas, la Audiencia Nacional les prohíbe salir de España y les obliga a comparecer cada semana en el juzgado

La Audiencia Nacional ha dejado en libertad con medidas cautelares, a instancias de la Fiscalía, a los tres detenidos el pasado lunes en Guipúzcoa y Álava a los que la Guardia Civil vincula con un zulo de ETA hallado en junio del pasado año en la localidad alavesa de Atauri (Álava), a quienes el juez Ismael Moreno atribuye un delito de tenencia de explosivos con fines terroristas

En su resolución, el titular del Juzgado de Instrucción número 2 del citado tribunal prohíbe sin embargo a Imanol Jaio, Ekhiñe Eizagirre y Kepa Arkauz salir de España y les retira el pasaporte. Además, tendrán que presentarse semanalmente en el juzgado más próximo a su lugar de residencia y facilitar un domicilio para estar localizados.

En su resolución, el magistrado asegura que dado el arraigo personal y familiar de los detenidos “no existe riesgo de fuga” y sostiene que su puesta en libertad “en nada” puede entorpecer la investigación

En ese zulo los agentes hallaron repartidos en dos bidones, entre otros objetos, 2,1 kilos de amonal, ocho detonadores caseros con el anagrama de ETA, dos temporizadores, cinco metros de cordón detonante y una bolsa con la inscripción “500 gr de pentrita”, además de una garrafa de nitrometano y otra con 20 kilos de nitrato amónico.

El almacén de explosivos fue hallado de forma fortuita por un cazador que “observó unos plásticos y un bidón de color azul en la hoceada de un jabalí”. Tras darse cuenta de que en parte del material enterrado figuraba el anagrama de ETA avisó a la Ertzintza.

Los detenidos pertenecieron en su día al “comando Ezpala” de ETA, que estuvo activo entre 2008 y 2010 y se integraba dentro del “complejo Donosti” de la banda terrorista, según los investigadores. En febrero de 2010, la detención de su responsable provocó la huida de sus integrantes, dos de los cuales fueron detenidos en Francia posteriormente y condenados en el país vecino por asociación de malhechores.