El recibimiento de los ministros morados al Rey: sin inclinar la cabeza e Irene Montero de morado republicano

Mientras que los ministros socialistas cumplieron con el saludo protocolario, los miembros morados en la coalición se limitaron a un saludo verbal. Iglesias utilizó su habitual mascarilla en defensa de la salud pública y con logotipo republicano

Es la primera vez que los ministros morados del Gobierno de coalición coinciden con el Rey Felipe VI tras la ofensiva orquestada por Unidas Podemos desde el Ejecutivo contra la Monarquía, después de las críticas de sus integrantes al jefe del Estado, al que llegaron a acusar de “maniobrar” contra el gobierno y de carecer de neutralidad política.

El vicepresidente segundo del Gobierno era uno de los primeros en llegar al Palacio Real, donde esperaba junto al resto de integrantes del Gobierno la llegada de Felipe VI. Tras el recibimiento por parte del presidente del Gobierno, el jefe del Estado ha saludado uno a uno a todos los ministros, así como a las presidentas del Congreso y del Senado, Meritxell Batet y Pilar Llop.

Normalmente, el saludo oficial al Rey se basa en una reverencia a Su Majestad o una leve inclinación de cabeza, en señal de respeto. Sin embargo, ninguno de los ministros morados ha usado el protocolo oficial, se han limitado a un saludo verbal, sin inclinar la cabeza. Tan solo el ministro de Universidades, Manuel Castells, se ha llevado la mano al corazón -el nuevo saludo más conveniente debido a la crisis del coronavirus para respetar la distancia social-. El resto de ministros, por su parte, han elegido la habitual inclinación de cabeza, o se han llevado la mano al corazón, para saludar al Rey.

La ministra de Igualdad, Irene Montero, ha elegido para la ocasión, una vestimenta nada casual. A diferencia de la ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, que ha acudido con un vestido negro, Montero ha optado por un modelo dos piezas -chaqueta pantalón de color morado. Un color con el que la ministra ha querido reivindicar la bandera republicana de su partido, pero también la feminista, en su condición de ser la máxima titular de Igualdad. Un detalle que no pasa desapercibido. Este año, todos los ministros morados han acudido a la fiesta Nacional debido a su presencia en el Gobierno, como les corresponde por obligación institucional. Sin embargo, con su traje morado, la ministra ha hecho evidente la incomodidad de su partido con la Monarquía y sus deseos de establecer un futuro republicano en España.

El vicepresidente segundo del Gobierno, Pablo Iglesias, acudió con su habitual mascarilla que reivindica la Sanidad Pública en una parte y que tiene un logo que simboliza la cara de la república, logo oficial de la marca «198». No es la primera vez que utiliza este medio de protección, sino que suele recurrir a ella en sus intervenciones públicas.