El juez De Prada, el magistrado detrás de la moción de censura contra Rajoy

Forzó con su voto favorable, junto al magistrado Julio de Diego, que el entonces presidente tuviera que testificar en la trama de corrupción del PP

Las frases atribuidas al magistrado progresista José Ricardo De Prada sentenciaron al gobierno de Mariano Rajoy y propiciaron la moción de censura contra el entonces presidente de España. Considerado la bestia negra de los populares, es un magistrado de reconocida trayectoria jurídica y experto en Derecho Internacional y que, además, es conocido por su fuerte carga ideológica y por su capacidad para protagonizar polémicas.

José Ricardo de Prada Solaesa (Madrid, 1957) aterrizó en la Audiencia Nacional en 1990 y allí lleva ya 30 años, si bien durante un tiempo fue juez internacional en la Sala de Crímenes de Guerra de la Corte de Bosnia-Herzegovina en Sarajevo entre 2005 y 2008. En el plano internacional, intervino en el caso Pinochet y fue el ponente de la histórica condena a más de 600 años del ex militar argentino Adolfo Scilingo.

Con amplia experiencia en enjuiciamiento de delitos de corrupción, terrorismo y tráfico de drogas, de Prada forzó en julio de 2017 con su voto favorable, junto al magistrado Julio de Diego, que el entonces presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, tuviera que testificar en persona el 26 de julio en el juicio central de la trama de corrupción de los populares.

Su cuestionada imparcialidad durante el caso, propició que el Pleno de la Sala Penal apartara del magistrado del juicio de la caja B del PP por haber “destruido su apariencia de imparcialidad” al incluir valoraciones políticas que “no eran necesarias” en la pieza que condenó al PP como “partícipe a título lucrativo". En concreto, se refirió a afirmaciones como que “entre el Grupo Correa y el PP se tejió, pues, una estructura de colaboración estable”. O la utilizada contra Rajoy durante la moción: “se creó en paralelo un auténtico y eficaz sistema de corrupción institucional”.

Un magistrado controvertido

Más allá de su reconocida trayectoria jurídica, el magistrado acumula varias polémicas a sus espaldas, expresadas mediante votos discrepantes o fuera de los muros de los tribunales. En este sentido, calificó de “altas y desproporcionadas” las condenas a los etarras y justificó el cese de la violencia de la banda terrorista para reclamar la libertad de la abogada Arantza Zulueta.

También en relación con ETA, De Prada justificó en el año 2011 el chivatazo del Gobierno a la banda terrorista conocido como “caso Faisán”, en el marco en las negociaciones que el Ejecutivo de José Luis Rodríguez Zapatero mantuvo en 2006 con los terroristas. Lo hizo en el voto particular contra el auto de sus dos compañeros.