El PP exige a Illa que levante el estado de alarma “arbitrario, autoritario y abusivo” de Madrid

Vox rechaza los confinamientos generales y Cs critica el uso de las medidas sanitarias como “arma política”

La portavoz del PP en el Congreso, Cuca Gamarra, ha exigido al ministro de Sanidad, Salvador Illa, que el Gobierno levante “inmediatamente” el estado de alarma en Madrid por tratarse de una medida “arbitraria, autoritaria y abusiva” adoptada utilizando la salud ciudadana como “coartada”.

En su intervención ante el pleno del Congreso para replicar las explicaciones ofrecidas por el ministro de Sanidad en las que justificó el real decreto que aprobó el Consejo de Ministros el viernes pasado para “cerrar Madrid”, Gamarra cargó contra la “nefasta” gestión del Gobierno, en la primera y la segunda ola de la pandemia y que recordó, se utilizaron para “otras cosas” como colar al vicepresidente Iglesias como en el CNI.

La portavoz del PP tildó a Illa de ser “una suerte de Fernando Simón, un escudo humano" para presentar las medidas en la Cámara. Al tiempo, criticó que ni el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez ni tampoco la vicepresidenta del Gobierno, Carmen Calvo -quien la firmó- fueran los que defendieran esa alarma.

Acusó a los miembros del Gobierno de actuar “rabiosos” por la sentencia del Tribunal Superior de Justicia de Madrid (TSJM) que no avaló las medidas de confinamiento en varias poblaciones de esta Comunidad y acusó al titular de Sanidad de tomar decisiones sin base científica y con datos “falsos”. Por ello le exigió que entregue y haga público los informes técnicos sobre los que se sustenta esa alarma “si es que existen”.

“Hay que ver cuáles son sus prioridades”, le dijo Gamarra y criticó que el tiempo que no han tenido para ir al Congreso “sí que lo tienen para controlarnos” y cambiar la normativa, vulnerando la Constitución replicando su mayoría parlamentaria para controlarlo -en referencia a la proposición registrada por PSOE y Podemos para cambiar la elección de los órganos del CGPJ-

La portavoz del PP le espetó a Illa: “Tanto recomendar lavarse las manos, que ustedes lo hicieron con su responsabilidad”. Gamarra consideró que con el estado de alarma de Madrid “no protege a los españoles, se protege usted mismo". Indicó que “no se daban las condiciones para decretar la alarma y menos aún que lo mantenga a día de hoy” Por ello, le exigió que “trabaje como predica y no como lo aplica” y le pidió que después se marche del Gobierno. “Váyase”.

Medidas del s.XXI, no del XVI

El portavoz de Sanidad de Vox, Juan Luis Steegman, cargó contra la gestión de la pandemia que ha hecho el Gobierno al asegurar que “se necesitan medidas del siglo XXI y no del siglo XVI” contra la Covid, y pidió a Salvador Illa que se marche e invite a toda la bancada azul a hacer lo mismo. “Y llévese también al señor del globo”, en referencia a Fernando Simón. “Váyase a Taiwán, a Japón, a Corea del Sur, por lo menos aprenderá de los países que lo han hecho bien sin recurrir al encierro”, apuntó Steegman.

El diputado de Vox destacó el oxímoron, del nombre de Illa, “don Salvador” y que ya le advirtió el 27 de febrero que se convertiría en el ministro del coronavirus. “Ustedes y sus cómplices son una plaga para la vida y la economía”, y aseguró que España es el país que proporcionalmente tiene más muertos y que está sufriendo las consecuencias económicas más graves: “No tiene a nadie detrás, está al lado de Macao”.

Mano tendida de Cs

El portavoz de Cs, Edmundo Bal pidió hacer autocrítica y en esta segunda ola “lleguemos al acuerdo, nos presentemos con utilidad”. Criticó que se hayan puesto por delante las siglas y por detrás a los españoles. “Suena hoy ridículo el canto a la victoria del virus que hizo el presidente del Gobierno”, dijo.

Bal aseguró que Illa le había “defraudado” en su intervención por no haber pronunciado en ningún momento la palabra “consenso”. “Han empleado las medidas sanitarias como arma política, han colaborado en el caos para luego aparecer como salvadores, señor Salvador. Y eso se llama populismo”. Cs tendió de nuevo la mano al Gobierno “pero exigente” para acabar con el virus.