El lejano lastre de la corrupción

Tras las elecciones generales de noviembre de 2011, el PP accede al gobierno de España con mayoría absoluta. Es el punto final a una carrera iniciada en las elecciones municipales y autonómicas de mayo de ese mismo año, en el que el PP alcanza sus mejores resultados desde la época de Aznar.

En este 2011 se liquida el gobierno de Zapatero, que accedió al gobierno en 2004, en la semana del 11-M, que vivió del legado económico de Aznar hasta que en el invierno de 2007 comenzaron a ser claras las señales que avisaban de una gigantesca recesión El segundo mandato de Zapatero estuvo marcado por el crecimiento del paro, que llegó a los seis millones de desempleados y bajo la sombra del pronóstico de las encuestas, que ya desde 2009 avisaban de la victoria por mayoría absoluta del PP, como así sucedió en 2011.

Llevaba Rajoy poco más de un año en la Moncloa cuando la prensa empieza a hablar de los «papeles de Bárcena». De sobresueldos en Génova. De una caja B del PP. Aquella crisis afectó a la credibilidad del sistema. En los meses más duros de aquella crisis, de enero a marzo, se produjo el mayor desplome electoral del PP, pero también de su socio de régimen, el PSOE. Los dos partidos sufrieron. El juego bipartidista empezó a cuestionarse. Aquí debemos encontrar la oportunidad y el inicio de la gestación para el nacimiento en cuestión de meses de las alternativas a populares y socialistas; Cs y Podemos.

El año 2013 termina con un PP en el 29,3%, cuando en noviembre de 2011 había recibido el 44,6% del voto. El PSOE pasaba en ese mismo tiempo del 28,8% al 22.8%. El bipartidismo estaba tocado.

El segundo semestre de 2014 nos trae una nueva tormenta política, la conjunción de la Púnica con las tarjetas de Bankia. Finaliza 2014 con el PP en el 28,6% y el PSOE en el 23,4%. El caso Gürtel, comienza a crecer y llega a las elecciones generales de diciembre de 2015 en su clímax, el PP gana 28,7%, seguido del PSOE con el 22,0%. Prácticamente son los mismos resultados que las encuestas les daban cuando estalló el caso Bárcena en 2013. El PP permanecía 15 puntos por debajo de su record de 2011 y el PSOE 7 puntos menos.

La corrupción cercana al PP no solo pasó lista a Génova, sino también al otro integrante del sistema «tradicional» de partidos, el PSOE. El bipartidismo retrocedió 22 puntos porcentuales entre 2011 y 2015.Estas elecciones de 2015 fueron fallidas y se repitieron seis meses después, en junio de 2016. El PP logró mejorar resultados por primera vez desde el inicio del caso Bárcenas, alcanzó el 33,0% de los votos.

Desde las elecciones el PP comenzó a escalar posiciones, llegando a abril de 2017 con el 36,8%. El PP demostró una gran capacidad de recuperación en el periodo diciembre de 2015 a abril de 2017, creciendo 8,1 puntos, con Cs disputándole parte del electorado. Pero en febrero de 2017 Ciudadanos gira a la derecha y comienza su remontada pasado del 11,3% en marzo de 2017 al 21,0 en mayo de 2018. Cuando se presenta la moción de censura contra Rajoy.

Un año antes, en mayo de 2017 el PP comenzó a bajar mes tras mes y Cs a subir mes tras mes. Cuando marchó Rajoy de la Moncloa, el PP había retrocedido al 25.5% y Rivera estaba ya en el 21,0%.