Congreso de los Diputados

De “dictador” a “corrupto”: todos los insultos de los diputados en el Congreso

Sus Señorías convierten la sede de la soberanía popular en un “ring" político donde prima la confrontación y la bronca frente a la política en defensa de la ciudadanía

CONGRESO DE LOS DIPUTADOS.
CONGRESO DE LOS DIPUTADOS.Alberto R. RoldánLa Razón

Semana tras semana asistimos a sesiones plenarias cada vez más broncas en la sede de la soberanía popular, en la institución que representa a más de 47 millones de españoles. El Congreso de los Diputados se instala cada vez más en la foto de la confrontación y se aleja de las preocupaciones de la mayoría de los ciudadanos, es un análisis que corre entre la mayor parte de los analistas políticos.

Los españoles asisten a cada sesión de control en la Cámara Baja a como el ruido político, las posiciones confrontadas y el clima de tensión eclipsan a la política que debería mejorar su vida cotidiana. Ejemplo de ello fue el debate de ayer donde de una bancada a otra se podían escuchar insultos de todo tipo. Gritos como “dictador”, “machista”, “corruptos”, o “matón” dejaban fuera del foco la necesidad de que impere la política.

La presidenta del Congreso, Meritxell Batet, pedía a los diputados que guardasen silencio, mientras veía como entre la bancada popular y la socialista discutían entre ellos cuando el presidente del PP, Pablo Casado, calificaba al jefe del Ejecutivo como “presidente fallido”. “Qué vergüenza” o “vaya democracia", se oía.

En las intervenciones de la portavoz popular, Cuca Gamarra, y el secretario de Organización, Teodoro García Egea, se pudieron oír descalificaciones al vicepresidente segundo del Gobierno como “corrupto” y “machista” por las investigaciones de la Justicia en el “caso Dina”. Acusaban a la vicepresidenta primera, Carmen Calvo, de “respaldar el machismo de Pablo Iglesias”. Respondía la vicepresidenta a los populares acusándoles de llamar “dictadura” a la “democracia” y el presidente del Gobierno tildaba a Pablo Casado de convertir el PP en un partido “antisistema”, después de que el líder popular acusara a Sánchez de convivir con un partido (Podemos) que " arremete contra el rey y defiende a batasunos, independentistas y dictadores bolivarianos",

Desde Vox también se escucharon más reproches. Llegaron a llamar al vicepresidente Iglesias “matón” y le dirigieron todo tipo de advertencias como que ahora “nota el aliento de la justicia” porque “lleva la nuca más despejadita”, pero con ese “moño no podrá ocultar al auténtico coletas”. Le respondió entonces Iglesias que “a ustedes les gustaría ser es terribles fascistas, pero no pasan de acomplejados reaccionarios», respondía Iglesias”. El vicepresidente Iglesias también entró en la política del fango, acusando a los populares de “cretinos”. “Si Fraga viviera y viera que aparecen ustedes en un vídeo junto a Hermann Tertsch defendiendo al Rey, no les echaba por fachas, sino por cretinismo político”, dijo.

Pero no fue el de este miércoles el único pleno bronco. A principios de mes, la diputada de ERC, María Carvalho, acudía a la tribuna de oradores exhibiendo una pegatina en su tablet donde se podía leer “Fora Vox”. El portavoz de ERC, Gabriel Rufián se refería a la Casa Real como “la madre del cordero” y decía que Vox tenía “53 diputados” y no 52 - como es la realidad. “Tiene el diputado 53 en la Zarzuela”, vinculando al jefe del Ejecutivo con el partido que dirige Santiago Abascal.