Canarias, desbordada por la llegada de inmigrantes

Está a un paso de ser la otra Lampedusa o Lesbos de Europa

Al menos 509 inmigrantes llegaron este fin de Islas Canarias. La avalancha de embarcaciones, que desde principio de año están arribando al archipiélago, confirma una tendencia que ya se vislumbró el año pasado: los inmigrantes están cambiando de ruta y ahora prefieren llegar a Europa a través de la conocida como ruta Atlántica. Este goteo constante de llegadas está propiciando que el muelle grancanario de Arguineguín concentre al menos 617 personas, según informa Cruz Roja, y que los Centro de Internamiento de Extranjeros (CIE) estén llenos, situación por la que el Gobierno Central decidió pedir auxilio a los hoteleros y usar los establecimientos turísticos como improvisados albergues.

Está siendo un año especialmente duro en las Islas Afortunadas. La presión migratoria que registra esta frontera sur de Europa ha motivado que solo en los primeros quince días del mes de octubre hayan llegado por la vía marítima al menos 2.021 inmigrantes, cifra que se eleva a 8.102 si el recuento se realiza desde que comenzó el año y que supone casi ocho veces más que las personas llegadas en pateras o cayucos a las islas en el mismo período de 2019, según los últimos datos que ha difundido el Ministerio del Interior. Es precisamente en los próximos meses cuando se espera que la presión migratoria pueda alcanzar su cúspide desde el inicio del año, ya que la climatología y las condiciones del mar son favorables para la navegación de estas embarcaciones precarias de madera. De hecho, no se espera que las cifras alcancen el récord registrado durante la llamada crisis de los cayucos de 2006 cuando llegaron a las costas más de 36.000 personas, aún así, el malestar y la preocupación entre los políticos canarios es mayúsculo dado que las expulsiones están paralizadas y el Ejecutivo central no quiere trasladar a los inmigrantes a la Península.

De hecho, Coalición Canaria-PNC denunció ayer la decisión de Madrid de convertir Canarias en una cárcel para los inmigrantes siguiendo el ejemplo de otros países europeos de concentrar los inmigrantes en puntos alejados del continente; como Lesbos o Lampedusa. «La estrategia del Gobierno central es clara; concentrar a los inmigrantes en Canarias impidiendo su traslado al continente lo que convierte a las islas en una cárcel».

Hasta la Isla de Gran Canaria se acercó ayer la diputada de Vox, Rocío de Meer, que denunció el «abandono» de las Islas por parte del Ejecutivo central. No en vano, desde que se incrementó la llegada de cayucos no ha ofrecido ninguna solución a este problema.