El PP de Casado votará “no” en la moción de censura de Abascal

El Comité de Dirección no analizó ayer este asunto porque lo da por zanjado de un debate anterior, según fuentes de este órgano. «Cayetana es solo una youtuber», dicen de la ex portavoz, que exige la abstención

El Comité de Dirección del PP ya analizó la posición del partido y el sentido del voto en el debate de esta semana de la moción de censura de Vox, y los miembros de este órgano dieron por zanjada la cuestión y se fueron a casa con la idea de que el voto será «no», según confirmó LA RAZÓN entre sus miembros.

Por eso, ayer ni siquiera este asunto entró en el orden del día de la reunión que presidió el líder popular, Pablo Casado, antes de presentar su iniciativa legislativa sobre la reforma del sistema de elección del Poder Judicial. «Ya decidimos que votaríamos No. Es un tema zanjado. Por eso ni lo hemos tratado hoy [por ayer]», anticiparon las fuentes consultadas.

En el partido, sin embargo, el debate está abierto ante la incertidumbre que ha provocado la dirección nacional al no aclarar oficialmente si optarán por el «no» o por la abstención en la votación de la censura al Gobierno de coalición, que defenderá mañana Santiago Abascal.

De hecho, ayer Pablo Casado tampoco quiso desvelar explícitamente el sentido del voto. Este misterio con el que Génova está acompañando esta cuestión es el que está dando aire al debate interno y a una toma de posiciones en la que la mayoría es partidaria de ese «no» a la propuesta de Vox. Un «no» que ha defendido incluso el ex presidente del Gobierno José María Aznar, y en el que también están de acuerdo la mayoría de los «barones».

En Génova, como en el grueso del partido, tienen claro que la moción de Vox es una moción contra el líder de la oposición, no contra el presidente del Gobierno. También consideran que en este debate se juega el liderazgo de la oposición, no la Presidencia del Gobierno, De hecho, comentan informalmente que «Pedro Sánchez puede fumarse un puro», y aunque Casado ninguneó ayer en público la moción, en privado, sin embargo, los dirigentes populares coinciden en destacar que en este momento, y con el drama que atraviesa España, «nada es flor de un día». También temen el cuerpo a cuerpo con Abascal.

En cuanto al debate abierto sobre si el portavoz en el debate debe ser Casado, en el partido sería toda una sorpresa, pero en negativo, que el líder hiciese dejación de funciones en este debate parlamentario, por mucho que sostenga que no le importa nada esta cuestión. «Si Casado no interviene, le robarán la merienda. No debemos perder de vista que es una moción al líder de la oposición». Casado puede no tomar la palabra y designar a otro portavoz. Prerrogativa que también tiene el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, pero que no utilizará.

Génova controla con firmeza al grupo parlamentario, y no se temen fugas de voto a pesar del debate interno que ha provocado la censura de Vox al Gobierno de coalición. La única excepción es la ex portavoz Cayetana Álvarez de Toledo, que desde que fue cesada en el cargo, en verano, ha reforzado sin complejos su perfil de disidente interna y de oposición a Casado desde su escaño en la bancada popular. La ex portavoz utiliza las redes sociales para marcarle el terreno al jefe de la oposición, golpeando donde más le puede doler a la cúpula. Con el «debate» caliente dentro del PP, Álvarez de Toledo se ha posicionado a favor de la abstención desde la tribuna en la que da lecciones de política de principios y valores a los dirigentes del partido por el que sigue cobrando por su escaño como diputada. Con su posición crítica, «desleal», dicen dentro del PP, Álvarez de Toledo, está alimentando un gran rechazo dentro del conjunto de la organización popular. Internamente no tiene ya ningún apoyo. Ni siquiera en Cataluña, donde no la quieren ver pese a que se presentó, por imposición de Casado, por esta circunscripción a las generales. En el Comité de Dirección contienen las formas, pero no disimulan ya el rechazo hacia la que fuera la portavoz en el Congreso. Cuando se pregunta por el problema de que rompa la disciplina de voto, la respuesta de uno de los integrantes del Comité es categórica: «Cayetana es sólo una youtuber». En su comparecencia de ayer, Casado despreció la moción de Vox, sin revelar su voto ni quién la rebatirá por parte del PP. «No importa a nadie y no vale para nada. No voy a gastar ni un minuto en este tipo de cuestiones menores. Nuestra postura quedó fijada hace semanas», sentenció. En todas las declaraciones que han hecho representantes de Génova han trasladado la misma oposición a la moción de censura, aunque sin clarificar tampoco el voto. «Ya he dicho todo lo que tenía que decir. Nosotros estamos con la España real», precisó el presidente del PP al insistirle en la pregunta sobre el sentido de su voto. El PSOE se abstuvo en la moción de censura que presentó Pablo Iglesias contra Mariano Rajoy, y no hubo debate entonces al respecto.