Casado gana la moción de censura de Vox

Todo el Congreso se opone a la iniciativa y deja sola a la formación de Santiago Abascal, con 52 votos a favor y 298, en contra: el mayor rechazo de la democracia

El resultado de la moción de censura al Gobierno estaba sentenciado ya antes de su celebración. Tan solo 52 diputados, los de Vox, han votado a favor de revocar el mandato de Pedro Sánchez para desalojarlo de La Moncloa. Era una moción a todas vistas fallida y se convierte ya en la menos votada en la democracia. Menos incluso que la que presentó en 2017 el entonces líder de Podemos, Pablo Iglesias contra el entonces presidente del Gobierno Mariano Rajoy, que contó con 82 votos a favor, 170 en contra y 97 abstenciones.

Una moción que, como se ha comprobado, no tenía por objetivo censurar al actual Gobierno, sino enarbolar una batalla desde Vox contra el principal partido de la oposición, el PP. Y Abascal se quedó solo. Quien estaba en el blanco de la ofensiva de la ultraderecha ha salido airoso de la embestida y se puede decir que ha conseguido ganar la moción de censura. Incluso miembros del Gobierno, como Pedro Sánchez y Pablo Iglesias, y la portavoz socialista, Adriana Lastra, felicitaron a Casado por su discurso y por distanciarse de Vox. El balance de la moción, se ha arrojado positivo para los populares, que sin ser los líderes de la iniciativa han conseguido ganar la moción de censura a Abascal gracias a un discurso contundente de Pablo Casado contra Santiago Abascal al que ha acusado de “no estar capacitado para presidir el Gobierno” y ha confirmado su voto en contra, como ya adelantó LA RAZÓN.

En su discurso Casado, ha criticado a Vox por fortalecer al Gobierno con su moción de censura. "Vaya capote le ha echado y vaya bajonazo con el que remata la faena”, le afeó. Desde el minuto uno, Casado criticó a Abascal de haber montado una moción contra su partido, sin embargo, se congratuló de que habían fracasado. "Ha actuado como “el doctor Frankenstein reviviendo a la criatura” de un Gobierno que estaba “debilitado” y que con ello ha conseguido reformar de nuevo la mayoría de investidura de Sánchez “una temporada más”. Casado ha logrado, incluso, cerrar el debate dentro de su partido y versos sueltos como Cayetana Álvarez de Toledo han acatado la disciplina de voto, posicionándose en el “no”, a pesar de no estar de acuerdo.

El candidato de la moción de censura, Santiago Abascal se quedó “perplejo” ante una “derechita cobarde” que se creció. No lo esperaba y le recordó a Casado que gracias a ellos gobiernan en algunas comunidades autónomas. Aun así, confirmó que Vox mantendrá la responsabilidad que tienen con andaluces, murcianos y madrileños. Dijo que tratará de “enmendar el error” que, a su juicio, acababan de cometer los populares y subrayó que “los votantes del PP pueden estar tranquilos, seguimos con la mano tendida”, dijo. Durante el choque con lo que denominó la “performance” de las diputadas de Podemos recordó que él sí sabe lo que es levantar la persiana, lo hacía cada mañana con su padre, porque sabía que lo iban a matar. Además, les recordó que las mujeres de la formación morada “no representan a las mujeres”.

Mano tendida del Gobierno

En representación del Gobierno, ha subido a la tribuna el vicepresidente Pablo Iglesias para aplaudir el discurso de Pablo Casado, aunque ha advertido de que ha llegado “tarde” y ha sentenciado el futuro del líder de la oposición y el de la presidenta de Ciudadanos, Inés Arrimadas. . “Ustedes no van a volver al Consejo de Ministros porque son la puerta de entrada a la ultraderecha". Por su parte, el presidente del Gobierno ha cerrado el debate con una intervención final en la que ha tendido la mano al PP, después de su “no” a la moción de censura. El presidente se ha ofrecido a paralizar la reforma del CGPJ, que PSOE y Unidas Podemos registraron hace dos semanas, para sentarse ya a negociar con el PP su renovación.