Más cesiones a Picardo: Interior aplica a Gibraltar el régimen de fronteras internacionales

Los gibraltareños tienen acceso a La Línea, mientras que un extremeño o un murciano no pueden acceder a Andalucía, que está cerrada perimetralmente

El presidente de la Junta de Andalucía, Juan Manuel Moreno, compareció el pasado domingo en rueda de prensa para anunciar el mantenimiento del cierre perimetral de la comunidad autónoma hasta el próximo 23 de noviembre y el cierre de todos los municipios andaluces desde la medianoche del martes para intentar frenar el ritmo al que el virus se esta contagiando en esta parte de España.

Sin embargo, aunque toda la comunidad permanece cerrada al resto de España, la Verja de Gibraltar no ha visto perjudicada su fluidez habitual. De hecho, según una nota hecha publica ayer por la Asociación Sociocultural de Trabajadores Españoles en Gibraltar (ASCTEG) ha contactado con la diputada socialista Gemma Araujo (nacida en La Línea) y ésta les ha confirmado que «según viene recogido en el Real Decreto 926/2020, de 25 de octubre dónde se declara el estado de alarma para contener la propagación del SARS-CoV-2 que las medidas de movilidad dictadas en el artículo 6 del citado decreto para todo el conjunto de España no afecta al régimen de fronteras». Es preciso recordar que España no considera la Verja una «frontera» ya que no reconoce la soberanía de la colonia británica al no haber sido cedida ésta en el tratado de Utrech y tratarse, ademas, de un territorio que figura en el listado de las Naciones Unidas de «territorios no autónomos pendientes de descolonización». En este contexto, al aplicar el ministerio del Interior el régimen de fronteras internacionales a la Verja de Gibraltar se estaría sentando un nuevo precedente que debilita la reivindicación histórica española y que, además, supone conceder una libertad de movimientos que los españoles del Campo han visto recortada a los gibraltareños (y además a los británicos que llegan al Peñón -sin ningún control sanitario- utilizando el vuelo de British Airways que conecta la única colonia que queda en Europa con Londres varias veces por semana).

Como se apuntó, la situación no deja de ser paradójica ya que en estos momentos los vecinos de Algeciras, San Roque o La Línea de la Concepción están obligados a permanecer dentro del sus respectivos términos municipales mientras ven como los gibraltareños pueden atravesar sin problemas la Verja. Se trata de un “miniprivilegio” que no tienen el resto de los residentes en España, ya que un extremeño o un murciano no puede entrar en Andalucía (cerrada perimetralmente) pero un gibraltareño, sí.

Puede decirse incluso que el estado de la cuestión pasa de «paradójico» a «esperpéntico» cuando se compara la libertad de movimientos de los gibraltareños con situaciones como la vivida -no muy lejos de allí- en la calle La Unión, en la que una acera es de la localidad de Mijas y la otra de Fuengirola, por lo que (según las actuales limitaciones) un vecino no puede cruzar la calle para comprar el pan o ir a la carnicería como con normalidad hacía hasta ahora y, en vez de ello, debe recorrer kilómetros en coche o autobús para ir a otro establecimiento dentro de los límites de su municipio.

Por lo demás, fuentes oficiales de la Policía Nacional han confirmado a «Noticias Gibraltar» que los agentes que gestionan la fluidez de la Verja «no han recibido ninguna orden contraria al criterio aplicado en las últimas semanas», a pesar de la decisión del presidente Moreno Bonilla de establecer un cierre perimetral en toda la Comunidad Autónoma.