Arrimadas exige al Gobierno más “líneas naranjas” para apoyar los PGE y no ceder a chantajes: “Les llega la hora de la verdad”

Asegura que está “haciendo lo correcto” y quiere “quitar las locuras podemitas” y radicales de las cuentas públicas. La ministra de Hacienda le pide negociar solo con los números

La presidenta de Ciudadanos, Inés Arrimadas, interviene en el Congreso de los Diputados durante la segunda jornada del debate de los Presupuestos GeneralesEUROPA PRESS/E. Parra. POOL Europa Press

Ciudadanos mantiene la presión al Gobierno para que tome una decisión y elija socio para aprobar los Presupuestos Generales del Estado (PGE). Inés Arrimadas advirtió durante el debate de su tramitación en el Congreso que las cuentas del Ejecutivo no le gustan, pero que su formación ha decido ser “útil” y seguir negociando hasta el final para que Sánchez no tenga “jamás” la excusa de que no tuvo otra opción. “No es necesario soportar las humillaciones de Otegi”, apuntó.

La líder de Cs se mostró convencida de que aún hay margen para hacer las cosas “de otra manera” y aseguró que podrían haber presentado la octava enmienda, “sin conseguir nada” pero optó por hablar con el Gobierno para demostrar que sentándose “se pueden conseguir cosas”.

Criticó que tanto PP como PSOE “nunca jamás” se han sentado a negociar un presupuesto “como para que no nos tengan que vender por cuatro votos separatistas” y acusó a ambas bancadas de hacer “un teatro” en una y otra bancada.

Arrimadas le hizo a la ministra de Hacienda, María Jesús Montero una apelación a la misma “responsabilidad” que ésta pidió en el Congreso con respecto a la enmienda a las cuentas públicas que presentó ayer el PSOE en el parlamento andaluz. “Esa responsabilidad se la pido yo a usted” al tiempo que les acusó de “politiqueo bipartidista”.

La presidenta de Cs dice que está “muy tranquila” porque está convencida de que está haciendo “lo correcto” porque no piensa en las próximas elecciones sino en cuánta gente estará viva para entonces. Recordó lo que ya han conseguido en las primeras negociaciones de las cuentas como el hecho de que no se suba el IVA con el que querían gravar a la educación concertada o la sanidad porque, subrayó, “el Gobierno quiere acabar con la educación concertada y especial”.

Apoyo en el aire

La estrategia de Cs apuesta por “quitar las locuras podemitas” de las cuentas públicas, están dispuestos a ceder, pero no a asumir un programa económico como el que pide EH Bildu. Arrimadas reiteró que “no son unos Presupuestos que nos gusten, pero prefiero participar que cerrarme en banda”. Eso, subrayó “no significa que vote favorablemente” a las cuentas públicas, sino que Cs dejará que se tramiten. Para votar favorablemente, exigen “más líneas naranjas”. “No le vamos a pedir imposibles, pero sí moderación y no acceder a los chantajes y la radicalidad”. Piden “lo mismo que se ha hecho en Europa”; el modelo europeo de rescate a pymes y autónomos: "Hagan ayudas como Merkel, a fondo perdido, que, para ella, dijo que es “fondo ganado”. Asimismo, se preguntó dónde están las reformas que hagan viable esas cuentas que presentan.

Por su parte, la ministra de Hacienda respondió a la líder de Cs que cree que el debate de Presupuestos debe ceñirse solo a los números y “aislarlo” del resto de condiciones que impone Cs en el ámbito de la educación o la sanidad ya que considera que no tienen “nada que ver” y le añade “complejidad” por los vetos cruzados. Además, se mostró convencida de que incluso, aunque no le gusten a Cs las cuentas que presentan, “hay posibilidad de acuerdo” un espacio que dijo hay que recorrer en el ámbito del “diálogo”.