Arkaitz, el diputado de Bildu que quiere “tumbar el régimen”, pasó ocho años en la cárcel por pertenecer a ETA

De los 21 diputados de EH Bildu en el Parlamento vasco, tres han estado en la cárcel

“Vamos a Madrid a tumbar definitivamente el régimen”. Estas fueron las palabras que pronunció el jueves el diputado de EH Bildu, Arkaitz Rodríguez, en el Parlamento vasco. Sin medias tintas, el líder de Sortu se quitó la careta y verbalizó lo que muchos políticos y ciudadanos piensan: EH Bildu quiere debilitar al estado español desde dentro para conseguir sus propios objetivo.

El líder de Sortu, Arkaitz Rodríguez, es un viejo conocido en los círculos etarras que ha pisado la cárcel en más de una ocasión por su relación con la banda terrorista. Según señala el diputado en su perfil de su cuenta de Twitter, es nieto de jornaleros andaluces aunque nació en San Sebastián y tiene 41 años.

Desde joven ha militado en movimientos de la izquierda abertzale. Vinculado a la organización juvenil Haika, en marzo de 2001 fue detenido por su presunta integración en el aparato de captación de ETA, de lo que fue absuelto en 2006 por falta de pruebas tras pasar un año y medio en la cárcel. Un año antes también había sido absuelto del sumario 18/98, por el que permaneció diez meses en prisión preventiva.

A su salida de prisión continuó vinculado a la política y trabajando codo con codo con Otegi, diseñando el giro estratégico que dio la izquierda abertzale en 2008 y que le volvió a llevar a prisión. Fue en octubre de 2009 cuando nuevamente fue detenido por el caso «Bateragune» en el que fue condenado a seis años de prisión por pertenencia a banda armada, junto con Arnaldo Otegi, Rafael Díez Usabiaga, Miren Zabaleta y Sonia Jacinto. En total pasó al menos ocho años de prisión, divididos en tres periodos, en prisiones como la de Logroño, en la que compartió módulo con Arnaldo Otegi.

Ingeniero técnico en industria electrónica, aprovechó su estancia en la cárcel para estudiar Dirección de empresas. Tras salir de la cárcel en 2015, de nuevo con Otegi, empezó a trabajar en la refundación de Sortu, y, de hecho, fue nombrado portavoz en julio de 2016. Comenzó a compatibilizar este cargo con el de responsable de acción política después del congreso celebrado el 21 de enero de 2017 en el Palacio Euskalduna de Bilbao y unos meses después fue elegido secretario general de Sortu el 23 de septiembre de 2017, sustituyendo a Arnaldo Otegi.

Tres diputados de Bildu han pisado la cárcel

De los 21 diputados de EH Bildu en el parlamento, Arkaitz Rodríguez no es el único que ha pisado la cárcel por su relación con el grupo terrorista. Otros dos compañeros también estuvieron en la cárcel por motivos similares. Son Iker Casanova e Ikoitz Arrese.

El primero de ellos nació en Baracaldo y fue condenado a 11 años de prisión por pertenencia a banda armada dentro del sumario 18/98 seguido contra varias organizaciones del entorno de ETA. Salió de la cárcel en 2011 y entró en el Parlamento Vasco en 2014. Su desembarco en las instituciones fue muy criticado por la víctimas, indignadas ante el hecho de que se le permitiera sentarse y cobrar sin ni siquiera condenar los asesinatos de la banda terrorista. El ahora parlamentario vasco fue responsable de Ekin, organización encargada de las manifestaciones en apoyo a los etarras.

Por su parte, Ikoitz Arrese – también de Baracaldo– fue uno de los seis detenidos en 2010 por pertenecer a la organización juvenil Segi, ilegalizada por el Tribunal Supremo por actuar como cantera de ETA. Fue arrestado en octubre de 2010 en el marco de una macro operación contra Segi. El entonces juez de la Audiencia Nacional, Fernando Grande Marlaska le acusó de pertenencia a banda armada y permaneció en prisión desde octubre de 2010 a marzo de 2012.

Más de 5.300 euros al mes

El hecho de que sean servidores públicos les da derecho a un sueldo a cargo del erario público- La asignación que consta en el Portal de Transparencia del Parlamento Vasco para los diputados es de 14 pagas anuales de 5.380 euros, es decir 75.320 euros anuales. De este monto, los tres destinan una parte a EH Bildu ya que los cargos públicos electos están obligados a donar entre un 10 y un 20% de su sueldo al partido, aunque depende de las situaciones personales.

Los tres forman parte de una formación legal que representa en el Parlamento vasco a 249.000 personas y 277.000 en Madrid. El trato preferencial que les ha otorgado el gobierno de coalición en los Presupuestos Generales les sitúa como interlocutores válidos pese al pasado criminal y sus intenciones explícitas de destruir España.