Rivera alienta la guerra: “Menos mal que dimití. Ahora tendría que ir escoltado por mis votantes”

Horas después el expresidente de Ciudadanos intenta tapar la herida y Arrimadas, con cierta incredulidad, replica: “Si él dice que no se refiere a la cúpula, será así”

Directo a la yugular. El expresidente de Ciudadanos, Albert Rivera, no ha tenido reparos en abrir una grieta en el que fuera su partido y arremeter contra los que ahora llevan las riendas. “Uno puede ser flexible, laxo, puede tener cintura pero uno tiene que tener dignidad”, señalaba ayer en clara alusión a su sucesora Inés Arrimadas y su estrategia de acercamiento al Ejecutivo de Pedro Sánchez mientras éste negocia con los separatistas y EH Bildu. Un ataque muy bien dirigido y lleno de carga moral: "La dignidad en la vida, cuando la pierdes ya, eso no se recupera”.

Durante una intervención en un acto en Zaragoza organizado por ADEA, la Asociación de Directivos y Ejecutivos de Aragón, Rivera se soltó en cuanto empezó a hablar del Gobierno de Sánchez, la prórroga del estado de alarma o los tejemanejes de la negociación, pero los más perjudicados fueron los suyos, los “naranjas”. A su juicio, se está haciendo lo contrario de lo que se prometió y el “nuevo Ciudadanos” no está haciendo las cosas como debería. Y no dudó en tirar de ironía para abochornar más si cabe a su partido: “Menos mal que dimití, porque si tengo que aguantar todo esto, es que tengo que ir escoltado pero frente a mis votantes”.

Horas después, y ante el revuelo creado por sus palabras, el expresidente de Ciudadanos quiso enmendar la plana y corregir el tono y el mensaje. En un intento por restar importancia a sus palabras, aseguró que en ningún momento aludió a su sucesora Inés Arrimadas ni a la cúpula de la formación. “Nunca he pronunciado públicamente, hoy tampoco, ni una palabra sobre las decisiones que toma la actual cúpula de Cs. Dejé la vida política para siempre. Y aunque tenga que ver falsos titulares, no dejaré de opinar sobre lo que me apetezca, como cualquier otro ciudadano”. Pero el daño ya estaba hecho.

Arrimadas responde con incredulidad

Las palabras de Rivera han tenido respuesta de la propia Inés Arrimadas, que en una entrevista en la SER, calmaba las aguas. O eso intentaba. Tras ser preguntada por esas duras palabras del que fuera su compañero de partido, mostraba cierta incredulidad: “Si él dice que no se refiere a la cúpula, será así".

La actual líder de Ciudadanos ha defendido que la estrategia seguida en esta negociación fue “consensuada” y que se “tomó hace mucho tiempo, todos a una, por la excepcionalidad del momento". No obstante, en alusión a las críticas de Rivera, considera que no van dirigidas contra ellos “sino sobre la situación actual”.

Sea como fuere, Arrimadas ha dejado claro que “da igual”, que muchos ciudadanos están entendiendo que un partido “se pueda sentar a dialogar y negociar, con principios firmes” y sin pasar por “esa humillación” que busca el líder de EH Bildu, Arlando Otegi.

A su juicio, Ciudadanos es "un partido que hace las cosas diferentes y entiende la situación”. Y con una estrategia cl ara: ver si gana Iglesias y la parte radical del PSOE o la parte moderada.