Iglesias maniobra para atar al Gobierno a Bildu y ERC

Autoenmienda sus Presupuestos para frenar los desahucios de la mano de ambos partidos y logra la foto. Pide al PSOE que se suma a la propuesta y escenifica una alianza para aislar a Ciudadanos

Los diputados de EH Bildu Oskar Matute (i) y Mertxe Aizpurua (c) junto al diputado de Unidas Podemos Jaume Asens (2i) y los diputados de ERC Gabriel Rufián (2d) y Carolina Telechea ofrecen una rueda de prensa tras la Junta de Portavoces del Congreso celebrada este martes. EFE/Mariscal POOLMARISCALEFE

Las alarmas están encendidas dentro del sector morado en el Gobierno, conscientes de la posibilidad de que el presidente del Gobierno quiera seguir extrapolando la geometría variable para aprobar las grandes leyes durante la Legislatura. En la vicepresidencia segunda no se fían al cien por cien de que con el «sí» explícito de Bildu para apoyar los Presupuestos Generales del Estado, Moncloa de por cerrada la vía Ciudadanos. De hecho, en esta semana en el PSOE han tratado de rebajar el optimismo de Pablo Iglesias con el «sí» de Bildu y desde Ferraz se salió a asegurar que no existen pactos con la formación abertzale, y ayer la portavoz socialista en el Congreso, Adriana Lastra, argumentó que «todavía no hay acuerdo con ninguna fuerza política» y que era ahora cuando comenzarían las negociaciones, tras superar el primer trámite parlamentario.

Es por ello que, esta tarde, Unidas Podemos decidió propiciar un nuevo órdago dentro del Gobierno con el objetivo de arrinconar a Ciudadanos e imponer en Moncloa la vía Bildu y cerrar la puerta a la formación naranja.

Unidas Podemos presentó por sorpresa una rueda de prensa conjunta junto a ERC y Bildu para presentar dos enmienda a las Cuentas Públicas –es decir que Iglesias autoenmienda sus propios Presupuestos– con el objetivo de pedir al Gobierno prohibir todos los desahucios y los cortes de suministros básicos hasta final de 2022. Las iniciativas que son dos enmiendas adicionales van destinadas a proteger a los grupos vulnerables de población sin alternativa habitacional y están pensadas para los grandes tenedores de vivienda y no tanto para los pequeños propietarios.

Junto al portavoz de los republicanos en el Congreso, Gabriel Rufián, la portavoz adjunta Carolina Telechea, y los portavoces de EH Bildu, Mertxe Aizpurua y Oskar Matute, se desmarcaba Unidas Podemos del socio mayoritario de la coalición, le instaba a sumarse a la enmienda, en un acto significativo con las fuerzas de izquierda, con el objetivo de imponer la mayoría de la investidura como apoyos decisorios a lo largo de la legislatura.

El acto improvisado de los morados y de los partidos de izquierda coincidía con la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros de los martes. De hecho, fue preguntada la portavoz del Gobierno, María Jesús Montero por este mismo asunto, la cuál, reconoció desconocer la enmienda. «Es obligatorio para el Gobierno intentar llegar a acuerdos con todas y cada una de las formaciones políticas», sentenció la también ministra de Hacienda. Desde el Congreso, el presidente del grupo parlamentario de Unidas Podemos, Jaume Asens, aseguraba, sin embargo que sí habían transmitido al PSOE la iniciativa. «Hemos hablado con el PSOE y entienden que se presente esta enmienda. Estamos convencidos de que en el trámite parlamentario podremos lograr su concurso», dijo.

Un claro ejemplo de que Unidas Podemos trata de marcar los tiempos dentro del Gobierno y que demuestra la alianza personal tejida con la izquierda nacionalista e independentista con la que trata de atar a todo el Gobierno. La semana pasada el vicepresidente remarcaba esa idea cuando aseguró públicamente que «el bloque de la moción de censura está llamado a asumir la responsabilidad de la dirección de Estado». Un mantra para los morados, pues el vicepresidente ya apuntó en este sentido el pasado mes de diciembre en una intervención en el Congreso de los Diputados.

Es, además, un asunto clave para los morados que remarcaron en varios consejos de ministros con el objeto de ampliar el denominado escudo social durante el periodo del estado de alarma, y que, sin embargo, quedó fuera del acuerdo.

No es la primera vez que desde la vicepresidencia tratan de capitalizar los pasos de Moncloa con el objeto de dar por finiquitada la opción de Ciudadanos. En septiembre, Pablo Iglesias logró –tras negociarlo con Pedro Sánchez– que Unidas Podemos tuviera un puesto como parte del equipo negociador de los Presupuestos en Moncloa, y de hecho ha asistido a todas las reuniones que han tenido lugar con los grupos para negociar las cuentas públicas. También logró que se cumpliera el orden de reuniones; primero con los partidos que apoyaron la investidura, después con los que se abstuvieron y por último con los que rechazaron su aval, como Ciudadanos.