La Fiscalía pide que se repita el juicio a Otegi por intentar reconstruir Batasuna

Estrasburgo anuló la condena por falta de imparcialidad del tribunal, pero el Ministerio Público considera que “un defecto procesal no puede convertirse en una exención penal”

El coordinador general de EH Bildu, Arnaldo OtegiJavier EtxezarretaEFE

La Fiscalía quiere que se repita el juicio contra Arnaldo Otegi por el “caso Bateragune”, cuya condena fue anulada por el Tribunal Europeo de Derechos Humanos (TEDH) de Estrasburgo al apreciar falta de imparcialidad en el tribunal. Así lo asegura el Ministerio Público en un escrito al que ha tenido acceso LA RAZÓN en el que solicita al Tribunal Supremo que acuerde “la retroacción de las actuaciones” instando a la Audiencia Nacional a “designar unos diferentes componentes del tribunal” con el objeto de que “se repita el juicio” contra los cinco procesados (además de Otegi, el exsecretario general del sindicato LAB Rafael Díez Usabiaga, Miren Zabaleta, Arkaitz Rodríguez y Sonia Jacinto).

El líder de EH Bildu fue condenado por intentar reconstruir la Mesa Nacional de la ilegalizada Batasuna, pero la decisión de Estrasburgo acarreó la nulidad de la condena. Ante esta resolución, la asociación de víctimas del terrorismo Verde Esperanza y Vox reclamaron que fuese juzgado de nuevo por posible pertenencia a organización terrorista. Hoy, la diputada Macarena Olona, dirigiéndose a la bancada de EH Bildu, les advertía de que las acciones judiciales de su formación política “son efectivas”. «Dignidad, no odio. La dignidad que ha perdido el PSOE cerrando unos Presupuestos con el sello de ETA», les espetó.

En el escrito, la fiscal Illana Navia-Osorio argumenta que “un defecto procesal no puede convertirse en una exención penal” y esgrime la doctrina del Tribunal Supremo (y también del Tribunal Constitucional) sobre los efectos que produce el reconocimiento de la falta de imparcialidad objetiva del tribunal, optando por “retrotraer las actuaciones al trámite anterior al señalamiento de la vista oral del juicio para que se proceda a realizar los trámites necesarios para celebrar un nuevo juicio” con un tribunal diferente.

Asimismo, la Fiscalía hace hincapié en que la propia sentencia del TEDH de noviembre de 2018 que dio la razón a Otegi mantiene “que se debía haber acordado la repetición del juicio”. En esa resolución, la Sala mantenía que “el mismo razonamiento que llevó al Tribunal Supremo a estimar que la presidenta del tribunal carecía de imparcialidad y que era necesario repetir el juicio con una nueva y diferente composición de la sección” (en una sentencia en la que estimó la falta de imparcialidad de la misma magistrada que le enjuició por el “caso Bateragune”) “debe ser aplicada al presente caso”.

En esa ocasión, Otegi había sido condenado a dos años de prisión por enaltecer a un etarra pero como la magistrada Ángela Murillo le preguntó en la vista oral si condenaba la violencia de ETA (y al eludir la respuesta comentó que “ya sabía que no me iba a contestar”), el Supremo ordenó repetirlo con otros magistrados al considerar que esa intervención «exteriorizó un prejuicio acerca de la culpabilidad» del procesado y el líder de EH Bildu fue absuelto.

Otegi recusó sin éxito a la magistrada cuando supo que formaba parte del tribunal del “caso Bateragune” pero el juicio se celebró y el histórico dirigente de Batasuna y líder de Bildu fue condenado a diez años de prisión, luego rebajados a seis por el Tribunal Supremo, pena que cumplió.

Tras la decisión de Estrasburgo, la Sala Penal del Tribunal Supremo estimó el recurso de revisión de los cinco condenados, pero el pasado agosto Vox y la Asociación de Víctimas del Terrorismo Verde Esperanza del ex presidente de la AVT Francisco José Alcaraz reclamaron la repetición del juicio.

Otegi se opone

En sus alegaciones, Otegi se opone a la repetición del juicio con otro tribunal porque considera que una vez anulada la sentencia del “caso Bateragune”, ningún otro efecto “puede ya acordarse fuera de ese proceso de revisión ya concluido que no sea dejar sin efecto las condenas en su día acordadas y cancelar las anotaciones que de ellas se hicieron en diferentes registros públicos”.

Su defensa esgrime la “constante” jurisprudencia del TEDH que “deja a la voluntad del demandante perjudicado la posibilidad de reabrir el caso o celebrar un nuevo juicio”. De ahí que, subraya, la “condición necesaria” para la reapertura de la causa o la repetición del juicio esa la “solicitud de la persona que ha visto violado alguno de los derechos”, en este caso el de ser juzgado por un tribunal imparcial. Esa posibilidad, por tanto, “ha de quedar en mano de los condenados”, recalca el líder abertzale. El resto de las partes, en referencia a las acusaciones populares que ejercen Vox y la asociación de víctimas, “no han visto vulnerados sus derechos y no tienen nada que deba ser reparado, por lo que no pueden solicitar la reapertura del caso o la celebración de un nuevo juicio”.

Otegi recuerda que “no solicitó ni solicita la celebración de un nuevo juicio” y que únicamente pidió la reapertura de la causa que concluyó con la decisión del Supremo de anular la sentencia, por lo que entiende que de acceder a la pretensión de las acusaciones “sin que esta parte lo haya solicitado” sería “contrario a la sentencia del TEDH” y “activaría el control de la ejecución en manos del Comité de Ministros del Consejo de Europa”. Repetir la vista oral, denuncia su defensa, “supondría además una lesión al derecho a no ser enjuiciado dos veces por el mismo hecho”.