El Frente Polisario admite que la postura de Iglesias puede generar un conflicto entre España y Marruecos

Expresa su deseo de que involucre al resto del Gobierno de Sánchez

Foto de archivo en la que el presidente de la República Árabe Saharaui Democrática (RASD) y secretario general del Frente Polisario, Mohamed Abdelaziz (i), saluda al líder de Podemos, Pablo Iglesias (d), a su llegada a la 39 Conferencia Internacional de Apoyo y Solidaridad al Pueblo Saharaui.Luca PiergiovanniEFE

ECSaharaui, el periódico digital del Frente Polisario, recoge el apoyo que Pablo Iglesias, ha prestado a su causa “como vicepresidente del gobierno español. Ha publicado un extracto de la resolución del Consejo de Seguridad de la ONU de 1995, en la que dice, textualmente ’'....Reitera su empeño en que celebre, sin más demora, un referéndum libre, limpio e imparcial para la libre determinación del pueblo del Sáhara Occidental...”

Admite que el tuit que publicó Pablo Iglesias “puede generar un conflicto diplomático entre España y el Reino de Marruecos, teniendo en cuenta la forma de proceder de las autoridades marroquíes con el tema de la ocupación del Sáhara Occidental. Ahora solo toca esperar que exija a su gobierno iniciar ya medidas para llevar a cabo el referéndum y actuar en sentido positivo para hacer respetar los derechos e intereses del pueblo saharaui. Igualmente, esperamos que estas declaraciones no caigan en saco vacío y se reduzcan a maniobras electorales”.

El mismo medio asegura hoy en un artículo, titulado “Nuevo conflicto armado del pueblo Saharahui contra Marruecos, ¿dónde está España?”, que nuestro país, “siendo aún la potencia administradora del territorio hasta que se celebre el referéndum de autodeterminación, sigue sin decir apenas nada presionando para ello a Marruecos sobre la cuestión saharahui, sólo el señor Pablo Iglesias dice algo como lo de permitir el referéndum, palabras acertadas por su parte, aunque yo creo que lo comenta ’'de boca para afuera’'. Además sus aliados políticos, el PSOE, siempre han estado de parte de Marruecos vendiéndoles armas y demás. El pueblo saharahui poco o nada les ha importado todos estos años”.

Fuentes diplomáticas explican a LA RAZÓN lo que describen como una «constante» en la relación entre España y Marruecos: siempre que el régimen de Rabat percibe debilidad de España aprovecha para ejercer presión. «Fue precisamente durante las últimas semanas de vida de Franco cuando Hassan II ordenó la Marcha verde con la que Marruecos se anexionó el Sahara español en 1975. No dejan ninguna provocación, sea real o imaginada, sin responder y en este contexto la toma de posición del vicepresidente no ayuda», constatan al tiempo que inciden en que para el régimen de Mohamed VI no hay un punto más delicado que la descolonización del Sáhara Occidental.

Lo que se está viviendo en Canarias es un mensaje que manda Marruecos a España para que mida la importancia de tratar como debe a su «vecino del sur». La continua llegada de pateras desde la costa marroquí a Canarias es consecuencia directa de una cierta relajación de la vigilancia por parte de las autoridades de Rabat; y la consiguiente actuación de las mafias que tratan con seres humanos, que han encontrado en este territorio un lugar abonado para sus actividades ilícitas. A diferencia de lo que ocurre en las fronteras de Ceuta y Melilla, donde la vigilancia marroquí es intensa, con vallado propio (al que hay que unir el nuevo que se construye de lado español), la que se debería extender en la costa atlántica no parece ofrecer los resultados precisos para contener el problema.